Por: Francisco Javier León Quintana.

Como pocas veces, la ciudadanía zipaquireña se movilizó para dar su último adiós a uno de sus destacados hijos: Gustavo Zambrano Hoya, líder político, pero sobre todo, talentoso deportista.

A la edad de 68 años, el 17 de mayo de 2017, falleció el popular “Galena”, víctima de un cáncer que en poco tiempo acabó con sus fuerzas. De inmediato, la noticia se esparció sobre las calles de la tierra del Zipa y, como sucedía en antaño en nuestra ciudad con los más afamados personajes, dos días después entorno a su figura, logró colmar de adeptos y amigos de diferentes latitudes, tanto en el Concejo Municipal, donde su cuerpo fue velado, como en la Catedral Diocesana, donde en ceremonia religiosa se le dio un último adiós.

Se fue erigiendo en el camino como el más destacado deportista de su época. Quien haya pasado por una escuela de fútbol o haya disfrutado de las tardes de domingo del deporte rey aficionado en Zipaquirá, en algún momento recibió el referente de “abra los brazos para proteger la pelota, como hace Gustavo Zambrano”, pues como este, varios gestos eran marca registrada del deportista, que trascendió los límites locales y departamentales, hasta destacarse incluso en el ámbito nacional con decenas de títulos y honores.

Goleador innato y capitán de Selecciones Zipaquirá y Cundinamarca, a las cuales, desde su infancia llevó a obtener los más altos galardones a nivel país, con tan amplia influencia que además heredó estas cualidades a sus cuatro hijos: Rodrigo, Carlos, Gustavo y César, quienes siguieron sus pasos también de manera meritoria en diferentes escuadras del fútbol amateur; tanto así, que Carlos Alberto, el segundo de ellos, coqueteó con el profesionalismo y es hoy un importante entrenador deportivo.

Tal vez, su más grande huella quedó plasmada en la creación y acompañamiento durante décadas de la escuadra más insigne del fútbol local, “Grupo 15”, el más tradicional equipo del municipio, en donde no solo han militado los más importantes jugadores de la tierra salinera sino que, debido precisamente a esa trascendencia hasta lo regional, ha tenido el lujo de incluir en su nómina a exfutbolistas profesionales nombres de la talla de Luis Jerónimo López (con quien tenían especial compadrazgo), Sergio “Checho” Angulo y Daniel Tilger, entre otros. Luego de los cotejos en que participaban, la casa de Gustavo Zambrano era un lugar obligado para departir sobre fútbol, hasta el punto de haber alojado en sus inicios personajes como Léider Calimenio Preciado.

De manera paralela a su desempeño atlético, sus primeros acercamientos en el escenario político se dieron como Presidente de la Junta de Acción Comunal del barrio San Rafael; para luego, ratificar ese liderazgo social desde el Concejo Municipal de Zipaquirá.

En sus últimos años, se desempeñó como miembro de la Junta Directiva del Instituto Municipal de Cultura, Recreación y Deporte de Zipaquirá (IMCRDZ) y junto a su señora, doña Stella Garnica, sus hijos, nietos y amistades del fútbol, este apasionado hincha santafereño acompañaba los escenarios deportivos engalanándolos desde la tribuna con su pasión nunca extinta.

En el recuerdo quedan para quienes le conocieron, las gestas deportivas de este gran hombre que alegró las tardes de futbol, que llenó de consejos las carreras de los futbolistas emergentes, y de buenas charlas a los más veteranos, siempre como un líder entre aquellos que forjaron las más brillantes escenas de este deporte para su ciudad, Zipaquirá.

Integrantes de Grupo 15. A la derecha de pie, Gustavo Zambrano Hoya. Foto de su álbum familiar.

Trascendió los límites locales y departamentales, hasta destacarse incluso en el ámbito nacional con decenas de títulos y honores.

Foto portada: Gustavo Zambrano Hoya. Foto de su álbum familiar.

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