El Gobierno Nacional aprobó, recientemente, el Conpes 4190, mediante el cual reestructuró el esquema de financiación del Regiotram del Norte (el tren eléctrico que conectará Bogotá con Chía, Cajicá y Zipaquirá) y dejó por fuera a la capital del país como aportante. Con este nuevo documento, que modifica los Conpes 4171 y 4172, la Nación asume el 81,6 por ciento del costo total del proyecto: 14,17 billones de pesos de los 17,36 billones estimados a precios constantes de 2024. El 18,4 por ciento restante quedará a cargo de Cundinamarca y la Empresa Férrea Regional.
La decisión fue recibida con rechazo por la administración distrital. El secretario General de Bogotá, Miguel Silva, afirmó que el Conpes 4190 «toma por sorpresa» a la Alcaldía y que «ningún equipo» de la administración fue consultado antes de su firma. Silva calificó la medida como una «decisión inconsulta» y advirtió que «expedir un Conpes a las carreras no acelera el proyecto, sino que aumenta sus riesgos».
¿Por qué el Gobierno Nacional asumió la parte que le correspondía a Bogotá?
El gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey, explicó que las negociaciones con la Alcaldía de Bogotá se han extendido por ocho meses sin llegar a un acuerdo definitivo, lo que pone en riesgo el cronograma de licitación y adjudicación del proyecto. Rey indicó que el tiempo para abrir la licitación y adjudicar el contrato dentro de su administración (que concluye el 31 de diciembre de 2027) ya no permite más demoras.
“Si Bogotá sigue pretendiendo que hagamos revisiones técnicas sobre temas que ya han sido tocados en diversas mesas, y eso no permite que sus recursos lleguen al convenio, el Gobierno Nacional ha dicho que da la plata de Bogotá, para que se siga conversando, pero que el cronograma licitatorio no se atrase”, señaló Rey. En ese marco, el mandatario departamental dejó abierta la posibilidad de que Bogotá ingrese posteriormente como socio del proyecto, con la condición de reembolsar a la Nación los recursos que está adelante en su nombre.
¿Cuáles son las objeciones técnicas de Bogotá al proyecto?
La Alcaldía ha planteado observaciones relacionadas con la inserción del tren ligero en la zona urbana de la ciudad, en particular sobre el trazado por la carrera 9ª y la avenida NQS, con llegada al sector de El Salitre. El alcalde Carlos Fernando Galán ha insistido en que esas inquietudes «deben y pueden ser resueltas» y ha reiterado que el Regiotram del Norte «es una prioridad para Bogotá» y que «debe hacerse bien y garantizar su sostenibilidad en el tiempo».
Bogotá había expresado su intención de cofinanciar el proyecto con cerca de 2,3 billones de pesos, participación que, según la Alcaldía, le permitiría incidir en el diseño del trayecto urbano y en las condiciones de integración con el sistema de transporte de la ciudad. El secretario Silva sostuvo que la forma de resolver las falencias técnicas no es excluir a Bogotá, sino «trabajar de manera armónica».
¿Cómo se distribuirán los recursos y en qué plazos?
Según el Conpes 4190, la financiación del proyecto se ejecutará mediante vigencias futuras que iniciarán en 2026 y se extenderán hasta 2040. Los desembolsos de la Nación están proyectados entre 2027 y 2039, concentrados en los años de construcción. Cundinamarca, por su parte, aportará recursos entre 2026 y 2040.
El proyecto contempla una fase preoperativa (que incluye preconstrucción y construcción) con inicio programado para 2027, y una fase operativa prevista para 2034. Se estima que, desde la firma del acta de inicio con el concesionario adjudicatario, la puesta en marcha del servicio tomará siete años.
¿Qué sigue en la relación entre Bogotá y Cundinamarca sobre el Regiotram?
A pesar de las tensiones, el alcalde Galán y el gobernador Rey acordaron reunirse para retomar el diálogo. Al encuentro se espera que asista la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas. La reunión se produce luego de que la semana anterior se cancelara una sesión técnica entre la Secretaría Distrital de Movilidad, la Empresa Férrea Regional y el estructurador del proyecto.
Con este nuevo documento, que modifica los Conpes 4171 y 4172, la Nación asume el 81,6 por ciento del costo total del proyecto: 14,17 billones de pesos de los
17,36 billones estimados a precios constantes de 2024.












