RegioTram del Norte desata reparos en Bogotá: alertan cierres, rejas y recorridos más largos para los ciudadanos

El Distrito advirtió que el corredor férreo podría dividir sectores de la capital, afectar la conectividad entre barrios y transformar la movilidad de peatones y ciclistas en varias localidades.

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Equipo de redacción de Extrategia Medios
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Úrsula Ablanque Mejía, secretaria Distrital de Planeación. Foto Alcaldía.
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El proyecto RegioTram del Norte sigue generando fuertes cuestionamientos en Bogotá luego de que la Alcaldía Mayor advirtiera posibles impactos urbanos, riesgos de fragmentación territorial y problemas de conectividad que afectarían a miles de ciudadanos en distintos sectores de la capital.

La discusión involucra a la Nación, la Gobernación de Cundinamarca y al Distrito, en medio de un debate que crece alrededor de una de las obras ferroviarias más ambiciosas planteadas para la región.

La Secretaría Distrital de Planeación (SDP) expuso públicamente varias observaciones técnicas y urbanísticas frente al diseño actual del corredor férreo, señalando que el proyecto, tal como está concebido, podría generar barreras físicas dentro de Bogotá y modificar de manera significativa la movilidad entre barrios y comunidades.

Bogotá teme quedar dividida por el corredor férreo

Uno de los puntos que más preocupación genera dentro de la Administración Distrital tiene relación con el impacto urbano que tendría el RegioTram del Norte a lo largo de su paso por Bogotá.

Desde el ingreso del corredor férreo a la ciudad hasta la calle 24, el proyecto contempla un recorrido de 24,55 kilómetros dentro del perímetro urbano, atravesando cerca de 200 cuadras y múltiples sectores residenciales, comerciales y de alta circulación peatonal.

Según explicó la Secretaría Distrital de Planeación, el diseño actual solo contempla pasos peatonales en las 11 estaciones proyectadas y cuatro puentes vehiculares asociados al acceso del sistema ferroviario. Paralelamente, el proyecto prevé el cierre de 84 cruces a nivel que hoy funcionan como puntos de conexión entre distintos barrios de la capital. Únicamente quedarían habilitados 29 pasos vehiculares y diez peatonales.

Para el Distrito, esta situación podría generar mayores tiempos de desplazamiento para peatones, ciclistas y residentes de distintos sectores de Bogotá.

“Hay tramos donde la gente tendría que caminar hasta dos kilómetros. Para que se hagan una idea, dos kilómetros representan aproximadamente 20 minutos caminando para cruzar de un lado a otro de la vía férrea”, explicó Úrsula Ablanque Mejía, secretaria Distrital de Planeación.

La funcionaria puso como ejemplo sectores de Usaquén, entre las calles 170 y 183, donde habitantes de barrios como San Antonio Norte, La Granja Norte y San José de Usaquén podrían enfrentar dificultades para movilizarse de un lado al otro del corredor férreo.

“No queremos recorridos más largos para las personas. Necesitamos cruces seguros para peatones y ciclistas, tanto a nivel como a desnivel, y garantizar que desde los barrios la ciudad continúe debidamente conectada”, añadió Ablanque Mejía.

El Distrito advierte sobre kilómetros de rejas atravesando Bogotá

Otro de los aspectos que encendió la discusión tiene relación con las condiciones de seguridad y el impacto urbano que tendría la infraestructura ferroviaria sobre distintos sectores de la capital.

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El RegioTram del Norte operaría con frecuencias aproximadas de seis minutos y velocidades de hasta 60 kilómetros por hora, una cifra superior al promedio operacional de TransMilenio e incluso por encima del límite máximo permitido para vehículos particulares en varias zonas de Bogotá.

Debido a esas características técnicas, el proyecto contempla la instalación de extensos cerramientos de seguridad a lo largo del corredor férreo.

“Estamos hablando de cerca de 17 kilómetros de rejas atravesando Bogotá por este corredor férreo, lo que podría generar áreas desoladas y frentes urbanos sin actividad”, advirtió la secretaria Distrital de Planeación.

A través de un post de Instagram, la Alcaldía Mayor de Bogotá explicó las observaciones frente al proyecto:

La Administración Distrital considera que, aunque las medidas de protección son necesarias para evitar accidentes, el diseño debe incluir componentes urbanísticos que reduzcan el impacto visual y eviten la aparición de corredores deteriorados o inseguros.

“Es importante que el diseño incorpore paisajismo y calidad urbana que permitan el disfrute de la ciudad y eviten la generación de zonas deterioradas o inseguras”, enfatizó Ablanque.

El RegioTram no puede funcionar aislado de Bogotá

La Alcaldía también advirtió que el corredor férreo debe integrarse plenamente al sistema vial, al transporte público y a las dinámicas de movilidad sostenible de Bogotá.

Según la Secretaría Distrital de Planeación, las cuatro intersecciones vehiculares contempladas actualmente no ofrecen soluciones integrales para todos los actores de la movilidad, especialmente peatones y biciusuarios.

Para el Distrito, el proyecto no puede convertirse únicamente en un corredor regional que atraviese la ciudad sin responder adecuadamente a las necesidades urbanas de los sectores impactados.

La Administración Distrital sostiene que el RegioTram del Norte debe articularse de manera eficiente con la infraestructura existente, permitiendo conexiones seguras y funcionales entre barrios, estaciones, ciclorrutas y corredores de transporte.

Mesas técnicas entre Bogotá, Nación y Cundinamarca

Frente a las inquietudes planteadas, la Alcaldía Mayor confirmó que participará en mesas técnicas junto con la Gobernación de Cundinamarca y el Gobierno Nacional para discutir ajustes y observaciones relacionadas con el proyecto ferroviario.

“Desde la Alcaldía participaremos activamente en las mesas técnicas con la Gobernación y la Nación. El objetivo es aportar lineamientos que aseguren que el RegioTram del Norte no sea únicamente un tren que atraviese Bogotá, sino un proyecto que contribuya realmente a mejorar la ciudad”, afirmó Ablanque Mejía.

La funcionaria reiteró que el Distrito mantiene disposición para avanzar en la construcción del proyecto, aunque insistió en la necesidad de revisar varios aspectos urbanísticos antes de iniciar su ejecución definitiva.

“Queremos avanzar y queremos hacerlo bien. Nuestra responsabilidad como gobierno local es garantizar un proyecto que beneficie a todos los ciudadanos y que responda adecuadamente a las necesidades urbanas y de movilidad de Bogotá”, concluyó.

La Alcaldía aseguró que el proyecto necesita ajustes urbanísticos antes de iniciar su ejecución definitiva.

Equipo de redacción de Extrategia Medios