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¡Feliz cumpleaños, Bogotá!

La historia de la ciudad comienza en la época precolombina, cuando el altiplano cundiboyacense formaba parte de la Confederación Muisca, los Chibchas llegarían entre el siglo V y el siglo VIII; paulatinamente irían poblando el territorio hasta formar dicha confederación en los años de 1450, aproximadamente. Durante este tiempo, Bacatá (Bogotá D.C) estaba ubicada entre los actuales territorios de Funza y Cota – Cundinamarca, y era parte de la zona suroccidental de la confederación, el llamado territorio de los Zipas.

El territorio donde los españoles fundan Bogotá y donde actualmente se encuentra el Chorro de Quevedo, se llamaba Teusaquillo, más conocido en ese entonces como Thybzacá o Teusacá, y era un pequeño caserío indígena. Hablando de españoles, estos europeos al mando de Gonzalo Jiménez de Quesada llegan en abril de 1537 a la sabana, desplazando a los nativos y se asentándose tanto en Bacatá, al mando de Jiménez de Quesada, como en Thybzacá, al mando de Pedro Fernández de Valenzuela.

En Thybzacá originalmente solo eran 12 casas y una pequeña capilla, la cual se ubicaría en lo que actualmente es el Parque Santander. Su fundación de facto sería un año después, el 6 de agosto de 1538, cuando Fray Domingo de las Casas ofició la primera misa y Jiménez de Quesada desenfundado su espada; dándole dos cuchilladas al piso oficializaría la fundación de la ciudad de “Santa Fe de Bacatá”, la idea de llamarla “Santa Fe” se cree que provino de Santa Fe de Granada, una de las localidades donde se especula que nació Gonzalo, la pequeña villa también era referenciada por los pobladores cómo “Nuestra Señora de la Esperanza”.

La fundación jurídica de la ciudad fue el 27 de abril de 1539, en presencia de Sebastián de Belalcázar y Nicolás de Federmann, donde en medio de una celebración en lo que al presente es la Plaza de Bolívar se designaron los sitios de la iglesia principal, la casa de gobierno, la prisión, al igual que los primeros solares para los vecinos, se nombraron como primeros alcaldes a los capitanes Jerónimo de Lainza y a Juan de Arévalo; la ciudad pasaría a llamarse únicamente Santa Fe.

Como ‘dato curioso’, cabe mencionar que la idea de fundar jurídicamente la ciudad no fue de Quesada sino de Belalcázar, esta idea la sostuvo el historiador Eduardo Posada en su libro Narraciones (1906). “Quesada no pensó entonces en levantar una ciudad que llegase a ser populosa, sino levantar una especie de aduar (pequeñas tiendas de campaña, al estilo beduino) para pasar las horas de la conquista, y sobre todo, a fin de dejarles sus casas libres a los pobres indios allá en Bacatá, y poner en sitio aparte su vivac (campamento militar o refugio improvisado)”. Posada insistía en que la propuesta fue de Belalcázar, quien venía del Perú dejando muchos pueblos fundados porque, “no solo era un soldado audaz que derribaba con su brazo de atleta las nacionalidades indígenas, sino un hábil organizador que fundaba nuevos pueblos sobre los escombros de las tribus caídas (sic)”.

El 27 de julio de 1540, el emperador Carlos V elevó a Santa Fe a la categoría de ciudad y ocho años más tarde, en 1548, le otorgó el título de “muy noble y muy leal ciudad más antigua del Nuevo Reino” y le otorgó su escudo de armas, donde un águila negra aparece en un campo de oro, con una granada abierta en cada garra y adornado de algunos ramos de oro en campo azul.

La ciudad fue sede del gobierno de la Real Audiencia del Nuevo Reino de Granada y posteriormente capital del Virreinato de la Nueva Granada.

Durante la época colonial, la ciudad sería referenciada como Santa Fe de Bogotá, por tres razones: la primera, para distinguirla de otros poblados a lo largo del continente que también se llamaban Santa Fe. La segunda, debido a que cerca de la ciudad estaba un pueblo llamado Bogotá, actualmente llamado Funza, el cual servía como referencia. La tercera para honrar el nombre de Bacatá y a la tradición indígena de la zona.

El tiempo avanza, y en 1810 Bogotá (hoy Funza) pasa a llamarse Villa a Santiago de Bogotá, esto por el Decreto del 6 de septiembre de 1810 expedido por Junta Suprema de Santa Fe (hoy Bogotá). Ocurre el suceso del florero de Llorente, el grito de independencia, la reconquista y la independencia definitiva de la mano de Simón Bolívar y Francisco de Paula Santander; y durante el Congreso de Angostura, en 1819, Bolívar propone llamar a la ciudad “Las Casas”, en homenaje a Fray Domingo de las casas, el primer sacerdote de la ciudad, esto lo menciona Florencio O´leary, su edecán, en sus memorias.

Finalmente, durante el Congreso de Angostura, la ciudad pasa a llamarse simplemente Bogotá, en honor a los muiscas y como acto de emancipación frente a España, por su parte, Villa a Santiago de Bogotá pasaría a llamarse Funza, con este Congreso también se ratificó a Bogotá como la capital de la Gran Colombia.

En 1861, el presidente Tomás Cipriano de Mosquera crearía el Distrito Capital de Bogotá. Pasamos a finales del siglo XX, dónde gracias a la Constitución Política de 1991 la ciudad pasa a llamarse “Santafé de Bogotá”, aunque este nombre no sería muy popular entre sus habitantes y en el año 2000 volvería a ser simplemente Bogotá D.C.

El 6 de agosto de 1538, cuando Fray Domingo de las Casas ofició la primera misa y Jiménez de Quesada desenfundado su espada; dándole dos cuchilladas al piso oficializaría la fundación de la ciudad de “Santa Fe de Bacatá”, la idea de llamarla “Santa Fe” se cree que provino de Santa Fe de Granada.

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