En la mañana de este lunes 4 de septiembre de 2023, Marlene Hernández protagonizó una angustiosa escena frente a la oficina de ‘Atención al Afiliado’ de la EPS Sanitas en el municipio de Zipaquirá (Cundinamarca). Su motivo para arrodillarse ante esta entidad promotora de salud era conmovedor: la negación del medicamento esencial y no genérico para su hijo de 36 años, quien sufre de Esquizofrenia Paranoide, una enfermedad caracterizada por una intensa paranoia, sensación de persecución y, en ocasiones, delirios de grandeza.

El medicamento en cuestión es la Olanzapina 10 mg – Zyprexa o Prolanz Fast y Lorazepam. Esta familia, residente en el barrio Tejar de Zipaquirá, ha llegado a la conclusión, junto con los profesionales en psiquiatría de la entidad promotora de salud, de que esta versión no genérica del medicamento es la más efectiva para controlar las crisis que ha sufrido su hijo durante más de 15 años.

A pesar de contar con respaldos legales, como una Acción de Tutela a su favor elaborada y asesorada por la Personería de Zipaquirá, la situación se torna aún más preocupante al ver que el medicamento generalmente se encuentra desabastecido en la droguería Cruz Verde, la cual normalmente se compromete a entregárselo en un plazo de 5 a 10 días. Sin embargo, la situación se dilata más de lo normal.

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Este desgarrador episodio evidencia los desafíos que enfrentan las personas que luchan por obtener acceso a medicamentos esenciales.

La historia de Marlene Hernández y su hijo es un recordatorio conmovedor de la importancia de garantizar el acceso a la atención médica y los tratamientos adecuados para quienes más lo necesitan.

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