Con el objetivo de concientizar el riesgo físico y psicológico que representa el Bullying o el Acoso Escolar, en el año 2013, luego de la presentación el Dr. Javier Miglino, fundador de la ONG Bullying Sin Fronteras, fue aprobada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, conocida abreviadamente como UNESCO, el mismo año fue reconocido oficialmente por el Parlamento Español, el Senado Argentino y el Parlamento Uruguayo, se declaró el Día Internacional del contra el Bullying o el Acoso Escolar.

Cada año, esta fecha es utilizada para realizar actividades en torno a los métodos a utilizar frente a la violencia en instituciones educativas, y para establecer un protocolo de acción ante estos casos que vulneran a la población infantil y juvenil.

Sin embargo, en Colombia la conmemoración de esta fecha no ha funcionado lo suficiente; según el reporte elaborado por el Laboratorio de Economía de la Educación (LEE), revela que el 32 % de los estudiantes en el país indicaron haber sufrido escolar. Eso es un 10 % más alto que el promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), cabe resaltar una parte de importante de este informe: “Algunos estudios en psicología encuentran que los impactos del bullying en los niños, niñas y adolescentes se puede traducir en temor, inseguridad, pasividad y aislamiento, así como depresión, ansiedad y baja autoestima, lo cual se traduce entre otros, en un bajo desempeño académico, resistencia a asistir a la escuela y, por ende, ausentismo y deserción”.

¿Cómo detectar el Bullying? ¿Y si su hijo es el acosador?
Señales de bullying:
  • Señales de bullying:
  • Cambios repentinos de humor.
  • Lesiones o heridas que no tienen explicación.
  • Pérdida o daño de objetos personales.
  • Menor rendimiento escolar.
  • Problemas para dormir.
  • Excusas para no ir a estudiar.
  • Evasión de cualquier tema relacionado con el colegio.
  • Aislamiento social.
  • Baja autoestima.
  • Conductas autodestructiva.
Detectar este tipo de comportamientos es cuando son crueles con los demás, incluso en casa:

Primero hay que hablar con él o ella, explicarle junto a un profesional que los demás sufren, sobre todo, no utilizar comportamientos violentos en casa.

Los impactos del bullying en los niños, niñas y adolescentes se puede traducir en temor, inseguridad, pasividad y aislamiento, así como depresión, ansiedad y baja autoestima.

Foto portada: Imagen de referencia Pexels, de la autoría de Mikhail Nilov. 

 

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