Cajicá enfrenta una situación que exige respuestas concretas: cerca de 4.000 personas en condición de discapacidad hacen parte de su población, una de las cifras más altas en Cundinamarca, según informó el gobernador Jorge Emilio Rey Ángel. En este contexto, el mandatario departamental entregó un bus con adecuaciones especiales, destinado a mejorar el acceso a servicios sociales y a reducir las barreras de movilidad que aún limitan la inclusión de esta población.
Esta acción se integra a una estrategia orientada a garantizar que los programas institucionales lleguen de manera efectiva a quienes más lo necesitan, superando limitaciones de transporte y acceso que han persistido durante años.
Movilidad como puerta de acceso a derechos
La entrega del vehículo representa una acción concreta para ampliar la cobertura de programas sociales en Cajicá. Según explicó el gobernador, este recurso permitirá facilitar el traslado de personas con discapacidad desde sectores rurales hacia servicios municipales, departamentales y nacionales, mejorando su participación en procesos de atención integral.
Además, el vehículo también será utilizado para movilizar población adulta mayor hacia actividades de integración cultural, un componente que busca fortalecer el tejido social y evitar el aislamiento de comunidades vulnerables.
Esta intervención apunta a resolver una problemática estructural: la dificultad de acceso a servicios en territorios dispersos, donde la distancia y la falta de transporte adecuado limitan el ejercicio pleno de derechos.
El proyecto contó con una inversión total de $650 millones, resultado de un esfuerzo conjunto entre la Gobernación de Cundinamarca y la Alcaldía de Cajicá. De este monto, $500 millones fueron aportados por el gobierno departamental, mientras que el municipio contribuyó con $150 millones.
Respuesta a brechas en zonas rurales
El gobernador subrayó que uno de los principales retos en municipios como Cajicá es garantizar que la oferta institucional no se concentre únicamente en las zonas urbanas. En ese sentido, la incorporación del vehículo busca cerrar brechas de acceso en áreas rurales, donde históricamente se han registrado mayores dificultades para acceder a programas sociales y servicios básicos.
La medida se integra a una línea de acción más amplia orientada a la inclusión social, con énfasis en la atención diferencial y el reconocimiento de las condiciones particulares de cada territorio.
Un paso hacia una inclusión más efectiva
Las palabras del mandatario reflejan una apuesta por fortalecer la presencia institucional en el territorio y responder a una demanda concreta de la población. En Cajicá, donde miles de personas en condición de discapacidad requieren atención continua, este tipo de iniciativas se posiciona como una herramienta para avanzar en equidad y participación.
El reto ahora, según se desprende del anuncio, será garantizar la operación sostenida del vehículo y su articulación con los programas sociales existentes, de manera que su impacto se traduzca en mejores condiciones de acceso y bienestar para la comunidad.
Adultos mayores también se
beneficiarán con transporte a
actividades culturales.













