Sigue la pandemia y Cundinamarca todavía atraviesa una situación difícil en las estaciones de Policía del departamento: el hacinamiento. La Gobernación departamental busca soluciones junto a los alcaldes, siendo ellos los encargados de resolver este problema según lo indica la ley.

En las estaciones de Policía habilitadas en el departamento existen 16 calabozos, los cuales cuentan con un cupo de 250 reclusos, aun así, en la actualidad hay 731 presos, pero este número varía constantemente en el transcurso de los días debido a las nuevas capturas.

Según datos suministrados por la Secretaría de Gobierno a El Espectador, los municipios con más reclusos son Soacha (250), Facatativá (130), Girardot (96), Fusagasugá (51), Zipaquirá (50), Chía (44) y La Mesa (36). Del total de los retenidos, 653 son hombres y 78 son mujeres.

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“Parte de lo que sucedió en la estación de San Mateo, en Soacha, donde varios reclusos terminaron incinerados, tiene que ver con estos problemas de hacinamiento. Es un tema que prende las alarmas, porque desde el primer día hemos venido diciendo que el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) debe recibirnos los detenidos (condenados) que tenemos, porque las estaciones de Policía técnicamente no están hechas para mantener reclusos”, indicó Leonardo Rojas, secretario de Gobierno de Cundinamarca, añadiendo que la situación del departamento es grave.

“Lo que pasa es que los alcaldes, en el 80 %, son de cuarta y sexta categorías y no tienen cárceles. Estas estaciones de Policía, si bien es cierto que están funcionando, no están en las mejores condiciones y siempre ha sido un problema conseguir recursos para arreglar las instalaciones”, explicó Rojas.

En este sentido, es importan te indicar que según el artículo 17 de la Ley 65 de 1993, el Inpec debe recibir reclusos que ya estén condenados, y los detenidos son responsabilidad de cada entidad de los municipios.

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A esto, se le añade los reclusos extranjeros que, de acuerdo con datos de la Gobernación de Cundinamarca, hay 92 personas privadas de la libertad que son de otro país: en Soacha hay 51, 23 en Facatativá, en Zipaquirá hay 7, 5 en La mesa, Fusagasugá son 36 detenidos extranjeros, mientras que en Chocontá, Fusagasugá, Villeta y Puerto Salgar cuentan con 3 migrantes.

Por esto, en una mesa de trabajo en la que hacen participes la Defensoría del Pueblo, La Procuraduría, el Inpec y la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios (Uspec), junto a la Secretaría de Gobierno, crearon estrategias que le permitan solucionar estos problemas a los municipios y mitigar el hacinamiento en el departamento.

“Hemos hablado con Migración, porque necesitamos que nos reciba a las personas extranjeras detenidas que deben ser deportadas de manera inmediata, para ir generando cupos. Queremos que les permitan a los alcaldes de los municipios celebrar convenios con el Inpec, para que les reciban los retenidos en las cárceles nacionales”, dijo el secretario.

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Posteriormente, Rojas menciona que para el desarrollo de la próxima mesa de trabajo ya tendrían que haber definido con las autoridades pertinentes el traslado de reclusos condenados y haber concretado con Migración Colombia la condición de los reclusos extranjeros.

Por ahora, el Inpec cumple con los protocolos de bioseguridad recibiendo a los reclusos en las instalaciones. Además, la Gobernación de Cundinamarca y los alcaldes municipales esperan concluir acuerdos que les permitan solucionar los problemas que se presentan en las zonas con más urgencia.

Para el desarrollo de la próxima mesa de trabajo ya tendrían que haber definido con las autoridades pertinentes el traslado de reclusos condenados.

Foto Portada: Secretaría Distrital de la Mujer

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