Un equipo de investigadores del Hospital Universitario Nacional de Colombia (HUN), en articulación con la Universidad Nacional de Colombia (UNAL), documentó que la cirugía micrográfica de Mohs permite tratar el melanoma ungueal sin recurrir a la amputación en pacientes seleccionados. El hallazgo se basa en el seguimiento de 36 personas atendidas entre 2013 y 2023, cuyos resultados fueron publicados en la revista científica Dermatologic Surgery.
El melanoma ungueal se desarrolla debajo o alrededor de la uña y en la mayoría de los casos corresponde al melanoma lentiginoso acral, un subtipo con mayor frecuencia en poblaciones latinoamericanas que en las europeas. Durante décadas, la amputación de la falange fue el tratamiento estándar; el estudio del HUN, con un seguimiento de hasta cinco años tras la cirugía, se suma a la evidencia que respalda técnicas más conservadoras para preservar el dedo afectado.
¿En qué consistió el estudio?
La investigación, titulada «Ten Years’ Experience of Mohs Micrographic Surgery for Ungual Melanoma in a Latin American Population», analizó las características clínicas, quirúrgicas e histopatológicas de los 36 pacientes tratados en el HUN durante una década. Se trata de una de las investigaciones latinoamericanas con mayor tiempo de seguimiento sobre esta enfermedad, en un campo donde predominan los estudios europeos, norteamericanos y asiáticos. Los investigadores buscaron, más allá de evaluar una técnica quirúrgica puntual, entender el comportamiento particular del melanoma ungueal en la población de la región.
¿Cómo funciona la cirugía micrográfica de Mohs?
A diferencia de la cirugía convencional, la técnica de Mohs retira el tumor por capas y examina microscópicamente cada borde quirúrgico antes de dar por terminado el procedimiento. Esto le permite al equipo médico confirmar que no quedan células cancerosas antes de reconstruir la zona intervenida, lo que resulta especialmente relevante en estructuras con alto valor funcional y estético, como los dedos de las manos y los pies.
¿Cuáles fueron los resultados clínicos?
En el 100 % de los pacientes se logró extraer el tumor con márgenes libres de cáncer. Durante los cinco años de seguimiento posteriores a la cirugía no se registraron recurrencias de la enfermedad ni muertes asociadas con el melanoma. Adicionalmente, dos de cada tres pacientes eliminaron por completo el tumor en una sola intervención, y el 83 % requirió márgenes quirúrgicos menores de seis milímetros, lo que facilitó conservar mayor cantidad de tejido sano y la funcionalidad del dedo tratado.
¿Por qué suele retrasarse el diagnóstico?
Según explicó el dermatólogo oncólogo Héctor Camilo Pérez Cely, investigador del HUN y profesor de la Facultad de Medicina de la UNAL, el diagnóstico del melanoma ungueal suele tardar porque las lesiones se confunden con hematomas, infecciones por hongos o traumatismos. Ese retraso favorece la progresión de la enfermedad y reduce las posibilidades de un tratamiento conservador. Pérez señaló que incluso en pacientes cuyo diagnóstico tardó cerca de un año, la cirugía permitió mantener un control local duradero cuando el tumor seguía limitado al aparato ungueal.
¿Qué patrones identificaron los investigadores?
El 78 % de los pacientes del estudio fueron mujeres, una tendencia ya descrita previamente para el melanoma lentiginoso acral y que, según los autores, abre interrogantes sobre el posible papel de factores ambientales (como algunas prácticas cosméticas) o de traumatismos repetitivos en el desarrollo de la enfermedad. Mediante un análisis de correspondencias múltiples, herramienta estadística que permite identificar relaciones entre variables clínicas, el equipo estableció tres perfiles de pacientes según edad, sexo, tipo de lesión y localización anatómica, lo que podría facilitar en el futuro estrategias terapéuticas más personalizadas.
¿Qué relevancia tiene este hallazgo para Colombia?
De acuerdo con la Cuenta de Alto Costo, la prevalencia del cáncer de piel en Colombia pasó del 13,7 % en 2024 al 15,5 % en 2025, mientras que los casos nuevos aumentaron un 10 % frente al año anterior. En ese contexto, contar con alternativas que preserven la funcionalidad de los pacientes cobra mayor relevancia para el sistema de salud del país.
Pérez indicó que, actualmente, pocas instituciones ofrecen procedimientos que permitan conservar la falange,
por lo que su llamado es a que más equipos médicos se animen
a implementar esta cirugía.













