La Diócesis de Zipaquirá fue instituida por el Papa Pío XII el primero de septiembre del año 1951 con la bula: Ne nimia diocesium, con territorio dividido de la Arquidiócesis de Bogotá. Territorialmente la Nueva Diócesis abarcaba una extensión de 12.000 kilómetros cuadrados, con 39 parroquias, 26 sacerdotes para atender 400.000 fieles. Desde un comienzo contó con el Palacio Episcopal y una magnífica catedral planificada por Fray Domingo de Petrés en el siglo XIX.

Es la primera Diócesis fundada en el siglo XX en territorio cundinamarqués.

Estos son los apartados mencionados en la Bula Pontificia:

1. Se segregan las Vicarías foráneas que llevan los siguientes nombres: Zipaquirá, Chocontá, Guaduas, Lenguazaque, la Palma, la Peña, Machetá, Pacho, Susa, Topaipí, Ubaté y Vergara. La nueva diócesis se denominará de Zipaquirá por la ciudad del mismo nombre.
Las parroquias serían treinta y nueve: Caparrapí, Cogua, Cucunubá, Chaguaní,
Chocontá, El Carmen de Carupa, El Peñón, Fúquene, Guachetá, Guaduas, La Palma, La Paz de Calamoima, La Peña, Lenguazaque, Machetá, Manta, Nemocón, Nimaima, Nocaima, Pacho, Puerto Salgar, Paime, San Cayetano, San Antonio de Aguilera, Simijaca, Suesca, Supata Sutatausa, Susa, Tausa, Tibirita, Topaipí, Ubaté, Utica, Vergara, Villagómez, Villapinzón, Yacopí, y Zipaquirá.

2. La Sede Episcopal de la Diócesis será la ciudad de Zipaquirá. Por lo que hace a la Cátedra del Obispo, se fija en el templo existente en la misma ciudad que ha sido consagrado a la Santísima Trinidad. Dicho templo se eleva al grado de Catedral, es decir se le conceden las insignias y privilegios y se le imponen las cargas y las obligaciones de las demás catedrales. Lo mismo que a sus Prelados les competerá derechos, privilegios, insignias, honores, poderes, cargas y deberes.

3. La Diócesis de Zipaquirá queda sufragánea de la metropolitana de Bogotá.
Nuestra diócesis sigue hoy en día perteneciendo a la provincia Eclesiástica de
Bogotá.
4. Pide se constituya el capítulo de canónigos según las normas para que a la
Catedral no le falte nada de la prestancia que le corresponde y para que allí se
ejecute el culto divino con el debido esplendor. Mientras falte el Capítulo de Archivo Curia Diocesana. Bula Pontificia de creación de la Diócesis, 1 de septiembre de 1951, canónigos se pide que se elijan Consultores diocesanos según las normas del derecho.
5. Formarán la mesa Episcopal: los bienes que participará la mesa Episcopal de la arquidiócesis y que corresponden a la nueva diócesis, el auxilio que ofrezca el Gobierno Civil, los emolumentos de la curia y las oblaciones de los fieles.
6. Manda apenas fuere posible, se constituya por lo menos el Seminario Menor, según las reglas dadas por la Sagrada Congregación de Seminarios. Entre tanto el Arzobispo de Bogotá, seguirá como antes admitiendo en su Seminario a los niños y jóvenes de la nueva diócesis.
7. Se consideran clérigos diocesanos aquellos que legítimamente prestan el
servicio pastoral y residen en su territorio. Y los alumnos sean clérigos o no que se educan en el Seminario de Bogotá, y tienen domicilio en la diócesis
pertenecerán a la misma.
8. En relación con los documentos y actas correspondientes a la nueva diócesis, lo mismo que los pertinentes sus clérigos, laicos y bienes temporales han de ser enviados por la Curia Arzobispal a la Cancillería de esta diócesis.
Esta creación responde a las súplicas del entonces Nuncio Apostólico en la República
de Colombia, Monseñor Antonio Samoré y del Arzobispo de Bogotá, Monseñor
Crisanto Luque Sánchez.

Virgen de la Asunción, patrona de la Diócesis

Monseñor Tulio Botero Salazar pidió a la Santa Sede que se designar como ‘patrona’ de la Iglesia a él encomendada a la Virgen María de la Asunción. Por medio de las Letras Apostólicas Pío XII dadas en Castel Gandolfo, el 2 de agosto de 1952, expresó:  “Constituimos y Declaramos Patrona celestial delante de Dios de toda la Diócesis de Zipaquirá, recientemente erigida, a la bienaventurada Virgen de la Asunción, con todos los honores concedidos y privilegios litúrgicos que por derecho competen a los patronos principales de las distintas regiones”.

Desde de agosto del año 1952, la Diócesis ha hecho presencia en comunidades vulnerables, colegios, hospitales y ancianatos, con un buen número de sacerdotes, religiosos y religiosas y una gran cantidad de fieles laicos. Por ello en sus 70 años de historia: la diócesis permanecerá con una proyección fiel, anhelada para que la Iglesia refleje la santidad, el amor, la verdad y la unidad del único pueblo de Dios.

La Sede Episcopal de la Diócesis será la ciudad de Zipaquirá. Por lo que hace a la Cátedra del Obispo, se fija en el templo existente en la misma ciudad que ha sido consagrado a la Santísima Trinidad.

Foto portada: La casa de la curia y la Catedral Diocesana vistas desde la Carrera Séptima.
Autoría: Mauricio Rodríguez Rodríguez, Gobernación de Cundinamarca. 

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