Comunidades católicas del Meta y Cundinamarca conmemoran este 14 de mayo los 36 años de vida sacerdotal de monseñor Raúl Alfonso Carrillo Martínez, actual Vicario Apostólico de Puerto Gaitán, en la Provincia eclesiástica de Villavicencio, cuya trayectoria pastoral ha estado estrechamente ligada a la Diócesis de Zipaquirá y a numerosas comunidades del centro y oriente del país.
La conmemoración coincide con la celebración de San Matías Apóstol y con la solemnidad de la Ascensión del Señor, una fecha especialmente significativa para sacerdotes, religiosos y fieles que destacan el recorrido espiritual y humano de quien ha dedicado gran parte de su vida al servicio de la Iglesia y al acompañamiento de comunidades campesinas, rurales y urbanas.
Desde Puerto Gaitán, en el departamento del Meta, hasta municipios de las provincias de Ubaté y Sabana Centro, en Cundinamarca, distintas expresiones de fe se han unido para exaltar la labor pastoral de monseñor Carrillo Martínez, resaltando su cercanía con las familias, su compromiso con la evangelización y su permanente trabajo social y espiritual.
Un sacerdote formado en la Diócesis de Zipaquirá
Monseñor Carrillo Martínez nació el 22 de septiembre de 1964 en Ubaté, municipio perteneciente a la Diócesis de Zipaquirá. Su vocación sacerdotal comenzó desde muy joven y lo llevó a realizar su formación filosófica y teológica en el Seminario Mayor San José de Zipaquirá entre 1984 y 1990.

El 14 de mayo de 1990 fue ordenado sacerdote en la Catedral Diocesana de Zipaquirá, quedando incardinado a esta misma jurisdicción eclesiástica. Desde entonces inició un extenso recorrido pastoral en distintas parroquias y responsabilidades administrativas dentro de la diócesis.
Durante varios años ejerció labores de acompañamiento espiritual, formación comunitaria y coordinación pastoral, siendo reconocido por sacerdotes y fieles por su estilo cercano, sencillo y enfocado en el servicio.
Su ministerio ha estado relacionado con la celebración de la Eucaristía, la administración de los sacramentos, la reconciliación espiritual y la formación de comunidades de fe comprometidas con la solidaridad y el trabajo social.
El nombramiento realizado por el Papa Francisco
El 8 de abril de 2016, el Papa Francisco lo nombró Vicario Apostólico de Puerto Gaitán, una de las jurisdicciones eclesiales con amplios desafíos pastorales y sociales en el país.
Posteriormente, el 22 de mayo de ese mismo año, recibió la ordenación episcopal en la Catedral Primada de Colombia, en Bogotá, en medio de una ceremonia religiosa que reunió a obispos, sacerdotes y comunidades provenientes de distintas regiones del territorio nacional.

La toma de posesión de la sede apostólica de Puerto Gaitán se realizó el 16 de junio de 2016, iniciando oficialmente su misión episcopal en esta región del Meta, donde ha desarrollado procesos pastorales enfocados en el fortalecimiento comunitario, el acompañamiento espiritual y el trabajo misionero.
Un ministerio cercano a las comunidades
A lo largo de estos 36 años de sacerdocio, monseñor Raúl Alfonso ha sido identificado por muchos fieles como un pastor cercano a las necesidades humanas y espirituales de las comunidades.
Su trabajo ha incluido acompañamiento a familias, orientación a jóvenes, apoyo a comunidades rurales y fortalecimiento de procesos evangelizadores en zonas apartadas del país.
Sacerdotes, religiosos y líderes católicos han destacado su disposición permanente para escuchar a las comunidades y su capacidad de mantener una relación cercana con los fieles en medio de contextos sociales complejos.
En Puerto Gaitán y Zipaquirá, la conmemoración de este aniversario sacerdotal ha estado acompañada por mensajes de reconocimiento, celebraciones litúrgicas y jornadas de oración en honor a su trayectoria eclesial.
Oraciones y mensajes de gratitud desde distintas regiones
Durante esta fecha conmemorativa, numerosas comunidades católicas han expresado mensajes de agradecimiento por la vida y el ministerio de monseñor Carrillo Martínez.
Las manifestaciones de afecto y reconocimiento destacan especialmente su servicio a la Iglesia, su compromiso con la formación espiritual de las comunidades y su acompañamiento permanente a personas en condición de vulnerabilidad.
La celebración de sus 36 años de sacerdocio se convierte también en un momento de reflexión para cientos de fieles que ven en su trayectoria un ejemplo de entrega, disciplina espiritual y dedicación pastoral en medio de los desafíos que enfrenta actualmente la Iglesia Católica en Colombia.
En 2016, el papa Francisco lo designó Vicario Apostólico de Puerto Gaitán, en el departamento del Meta.











