salud en Zipaquirá
Opinión

La crisis de la salud en Zipaquirá

Por: Hugo García Ríos

 Presidente Nueva Veeduría en Salud Zipaquirá


“El Hospital San Juan de Dios de Zipaquirá, es una Unidad Funcional, lo que significa que al convertirla en eso ya no hay una Gerencia si no una Coordinación, que no cuenta con ninguna Autonomía Presupuestal, pues si se requiere un pañuelo, debe solicitarlo a la Samaritana Bogotá”.

Las vivencias que nos permiten estar inmersos en la problemática de la salud vislumbran que la situación en Zipaquirá es realmente delicada; así lo hemos advertido desde tiempo atrás, vamos de forma precipitada a la Declaratoria de una Emergencia Sanitaria.

Por qué?, veamos. En Zipaquirá no hay una Red Publica que le permita a las EPSS e IPSS, contratar los servicios de salud que requiere la población; hay servicios fragmentados y no se contratan todos por la modalidad de las EPSS (manejar tarifas de acuerdo a su conveniencia), ni siquiera se garantizan las 17 Especialidades  que ofrece la Unidad Funcional La Samaritana Zipaquirá.

Ahora, hablando de la Unidad Funcional, vale la pena aclarar a la comunidad en general, que el entonces Gobernador de Cundinamarca, Andrés González, tuvo la grandiosa idea de convertir el Hospital San Juan de Dios de Zipaquirá, es una Unidad Funcional, lo que significa que al convertirla en eso ya no hay una Gerencia si no una Coordinación, que no cuenta con ninguna Autonomía Presupuestal, pues si se requiere un pañuelo, debe solicitarlo a la Samaritana Bogotá; que si hay superávit, como lo hubo el año pasado, todos los recursos van a Bogotá y que además y de acuerdo a la manifestación de sus Directivos, por estar sus instalaciones en una edificación vieja no se le puede invertir. Además, bajo estas condiciones, volvieron la unidad funcional, una Unidad Regional; entenderán entonces el porqué de la congestión y mal servicio percibido y denunciado por la Comunidad. 

 

“El Hospital San Juan de Dios de Zipaquirá, es una Unidad Funcional, lo que significa que al convertirla en eso ya no hay una Gerencia si no una Coordinación, que no cuenta con ninguna Autonomía Presupuestal, pues si se requiere un pañuelo, debe solicitarlo a la Samaritana Bogotá”.

 

Si a lo anterior, se le suma que dentro de la Unidad Funcional operan tres (3) Cooperativas a través de la cuales se suministra el personal (que desangran la unidad misma y que implica que el pago a los Médicos, enfermeras y personal en general, sea muy malo en términos generales), deberá entenderse entonces que difícilmente el servicio responda a los principios que inspiran la Ley Estatutaria  1751 de Febrero 16 de 2015: Humanidad, Calidad y Oportunidad.

No dejemos de lado la crisis de la EPS Cafesalud, con alrededor de 30.000 usuarios; el mal servicio de la Nueva EPS; el pésimo servicio de la EPS Convida (a la que coloquialmente denominamos ‘Sin Vida’), con aproximadamente 25.000 usuarios; la situación de la IPS de Sanitas; los problemas que han surgido en Sura, Compensar, Coomeva y sus respectivas IPSS (negación de medicamentos, tratamientos, remisiones, medicamentos de alto costo y algunos atropellos de “ciertos” empleados hacia los usuarios); en definitiva, el panorama no es nada halagador y desde ahora, realmente se debe estar pensando en la ‘Declaratoria de la Emergencia Sanitaria’, máxime que ninguna EPS e IPS tienen un plan de contingencia establecido en caso de colapso en la prestación del servicio médico.

En el anterior contexto, la comunidad zipaquireña debe comprender la labor titánica y benefactora de la Nueva Veeduría en Salud, en cabeza de su presidente y dos (2) de sus miembros: Rosendo Guzmán y Julio Gómez, quienes participan, aportan y apoyan el logro de los objetivos, a pesar de los obstáculos; sin embargo, seguiremos adelante, porque la Ley nos asiste y los resultados y Gratitud de los Usuarios así lo demuestran.

 

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Extrategia Medios
Equipo de redacción de Extrategia Medios

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