La 68.ª Vuelta Ciclista a Asturias ya tiene nuevo líder: Nairo Quintana. El colombiano del Movistar Team logró una actuación dominante en la segunda etapa, donde lanzó un ataque preciso en el Alto de Cueña, rompió la carrera en el momento determinante y coronó en solitario en Pola de Lena, en una jornada que reconfiguró la clasificación general y concentró la atención del pelotón internacional.
La etapa más exigente del recorrido se resolvió con inteligencia táctica. Quintana seleccionó la fuga en el Alto de Cueña junto al español Adrià Pericas (UAE Team), uno de los corredores más sólidos del día. Sin embargo, el colombiano esperó el terreno más duro para definir la jornada.
Fue en la subida a Carabanzo donde lanzó el movimiento definitivo. Con un cambio de ritmo sostenido, dejó atrás a Pericas y abrió una diferencia que supo administrar hasta la meta. La maniobra no solo evidenció fortaleza física, sino lectura de carrera y control del esfuerzo en un perfil de alta exigencia.
Victoria 51 y liderato: números que reafirman su vigencia
A sus 36 años, Quintana alcanzó su triunfo número 51 como profesional, todos defendiendo los colores del Movistar Team, una cifra que refuerza su trayectoria en el ciclismo internacional. La llegada en solitario a Pola de Lena selló una jornada sin fisuras, en la que transformó un ataque en una ventaja irreversible.
Pericas cruzó segundo, a 26 segundos, mientras que el grupo perseguidor llegó fragmentado. Diego Pescador (Movistar Team) fue tercero, seguido por Txomin Juaristi (Euskaltel-Euskadi) y Samuel Fernández (Caja Rural-Seguros RGA), quienes completaron el top cinco de la etapa.
Un recorrido que seleccionó a los más fuertes
El trazado de 140 kilómetros entre Llanes y Pola de Lena presentó un perfil de media montaña diseñado para marcar diferencias. Cuatro puertos de montaña —uno de primera categoría, dos de segunda y un ascenso final de tercera— configuraron un terreno propicio para ataques lejanos y estrategias ofensivas.
Desde la primera mitad, más favorable para rodadores, hasta el encadenado final de ascensos, la etapa exigió resistencia, posicionamiento y precisión táctica. En ese escenario, Quintana fue el corredor que mejor interpretó cada segmento.
Un inicio marcado por el luto en el ciclismo colombiano
La jornada comenzó con un minuto de silencio a las 13:45 en memoria del ciclista colombiano Cristian Camilo Muñoz, quien falleció tras las lesiones sufridas en una caída el pasado 18 de abril durante el Tour du Jura, en Francia.
El equipo Ñu Colombia decidió retirarse de la competencia como señal de duelo, en un gesto que marcó el tono emocional del día y recordó la fragilidad de este deporte.
En un pelotón cada vez más joven, la victoria de Nairo introduce un elemento de experiencia y consistencia en la disputa por la carrera.
Con esta actuación, el colombiano no solo gana una etapa: instala su nombre en la discusión deportiva, impacta la narrativa de la Vuelta a Asturias y devuelve al ciclismo colombiano a los primeros planos del circuito europeo.
Ataque en Cueña y definición en Carabanzo: Quintana rompió la carrera en el momento exacto.












