La tensión generada en distintos puntos del país por las actualizaciones catastrales encontró en Cundinamarca una respuesta institucional basada en presencia territorial, atención directa y diálogo con las comunidades según lo manifestó el gobernador de este departamento, Jorge Emilio Rey Ángel, quien agregó que, desde 2024, el departamento activó la Ruta del Diálogo Catastral, una estrategia que está cambiando la forma en que se gestionan las reclamaciones y dudas sobre avalúos.
El modelo, liderado por la Agencia Catastral de Cundinamarca, ya ha llegado a los 76 municipios bajo su jurisdicción, llevando mesas de trabajo, asesoría técnica y canales de atención inmediatos a zonas donde el malestar ciudadano venía en aumento.
Tocaima, reflejo de una problemática nacional que sigue activa
Uno de los casos más recientes se registró en Tocaima, donde la comunidad expuso inquietudes persistentes frente a los resultados de la actualización catastral. Allí, equipos técnicos atendieron directamente a los ciudadanos, revisando caso por caso y activando rutas de solución.
El gobernador de Cundinamarca confirmó que este tipo de jornadas buscan evitar la acumulación de inconformidades que, en otros territorios del país, han derivado en protestas y bloqueos.
Atención inmediata y seguimiento: así opera la estrategia
El funcionamiento de la Ruta del Diálogo Catastral se basa en dos frentes claros:
- Resolución inmediata de solicitudes cuando el trámite lo permite.
- Seguimiento técnico a los casos que requieren validaciones adicionales.
El enfoque combina escucha activa con construcción conjunta de soluciones, lo que ha permitido reducir la incertidumbre en miles de propietarios que no encontraban respuestas en los canales tradicionales.
Más de 12.000 solicitudes atendidas y 60 mesas de trabajo
Las cifras muestran el alcance de la estrategia:
- Más de 12.000 solicitudes tramitadas.
- Más de 60 mesas de trabajo realizadas.
- Cobertura total en los 76 municipios.
A esto se suma la implementación de ventanillas especializadas en 13 municipios, priorizados por registrar mayores niveles de inconformidad frente al proceso catastral.
Presión institucional para ampliar el modelo al resto del país
El departamento ahora busca que esta metodología sea replicada por el Instituto Geográfico Agustín Codazzi (IGAC) en los 35 municipios donde actúa como gestor catastral.
La Administración Departamental ya puso sobre la mesa su experiencia operativa, con el objetivo de fortalecer la atención ciudadana y evitar que los conflictos escalen a escenarios de presión social.
Evitar protestas: el objetivo detrás del diálogo territorial
Más allá de la gestión técnica, la estrategia tiene un componente preventivo: reducir el riesgo de movilizaciones, bloqueos o crisis locales asociadas a los avalúos.
La apuesta es clara: sustituir la confrontación por canales efectivos de atención, donde la ciudadanía pueda resolver sus inquietudes sin necesidad de acudir a vías de hecho.
En un contexto donde la actualización catastral sigue generando controversia en Colombia, Cundinamarca intenta posicionar un modelo que combina gestión institucional, presencia en territorio y respuesta directa a la ciudadanía, en un esfuerzo por recuperar la confianza en uno de los procesos más sensibles para los propietarios del país.
13 zonas críticas cuentan con ventanillas exclusivas para resolver conflictos.













