Tres pequeños felinos encontrados en zona rural del municipio de La Mesa, Cundinamarca, resultaron ser cachorros de yaguarundí, una especie silvestre nativa de Colombia que suele pasar desapercibida por su parecido con algunos gatos domésticos.
Las crías permanecían abandonadas y expuestas a la intemperie en un predio destinado a la ganadería. Su presencia fue reportada por un ciudadano del sector, quien advirtió la situación y permitió que se activara la atención especializada para evitar riesgos mayores para los animales.
A simple vista, los cachorros podían confundirse con gatos comunes. Sin embargo, la valoración realizada por profesionales de fauna silvestre confirmó que se trataba de tres crías de yaguarundí, conocido científicamente como Herpailurus yagouaroundi, un felino silvestre con presencia en distintos ecosistemas del país.
El caso fue atendido por la Dirección Regional Tequendama de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), quienes llegaron hasta el predio, verificaron las condiciones de las crías y adelantaron el procedimiento correspondiente para su protección.
Un felino silvestre que puede confundirse con un gato doméstico
El yaguarundí es una especie nativa de América que habita en diferentes zonas de Colombia. Puede encontrarse en manglares, sabanas, bosques húmedos, matorrales y áreas cercanas a asentamientos humanos, siempre que existan condiciones adecuadas de cobertura vegetal, refugio y disponibilidad de alimento.
Su apariencia suele generar confusión, especialmente cuando se trata de crías. Aunque puede parecerse a un gato doméstico, el yaguarundí es un animal silvestre que cumple funciones importantes dentro de los ecosistemas, particularmente en el equilibrio de las poblaciones de pequeñas presas.
Por esta razón, su manejo no debe hacerse de manera improvisada ni por personas sin formación especializada. Alimentarlo, manipularlo o trasladarlo sin orientación de la autoridad ambiental puede afectar su salud, alterar su comportamiento y reducir sus posibilidades de regresar a su entorno natural.
Las crías fueron trasladadas para valoración y cuidado especializado
Tras la verificación en el predio rural, los tres cachorros fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) de la CAR, donde recibirán atención médica veterinaria, monitoreo permanente y cuidados especializados.
La directora regional Tequendama de la entidad, Nidia Cruz Ortega, informó que las crías permanecerán bajo observación hasta que se determine su estado de salud y se establezca si reúnen las condiciones necesarias para un eventual retorno a su hábitat.
Este proceso requiere tiempo, evaluación técnica y seguimiento profesional. En casos como este, la prioridad es garantizar el bienestar de los animales y evitar que sean liberados antes de estar preparados para sobrevivir por sus propios medios.
Un reporte ciudadano que permitió actuar a tiempo
La atención de este caso fue posible gracias al aviso oportuno de un habitante de la zona. La alerta permitió que los cachorros fueran ubicados, valorados y trasladados a un lugar adecuado para su recuperación.
La autoridad ambiental agradeció el reporte de la comunidad y reiteró que, ante la presencia de fauna silvestre en estado de abandono, riesgo o vulnerabilidad, lo correcto es comunicarse con las entidades competentes y evitar cualquier tipo de manipulación directa.
El Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre cuenta con una línea disponible las 24 horas, los siete días de la semana, para recibir reportes relacionados con animales silvestres que requieran atención en el territorio.
Ante el hallazgo de un animal silvestre, especialmente si se trata de crías, ejemplares heridos o especies fuera de su entorno habitual, la recomendación principal es no manipularlos, no alimentarlos y no intentar llevarlos a casa.
También es importante mantener distancia, evitar la presencia de curiosos, impedir que perros u otros animales domésticos se acerquen y reportar de inmediato la situación a la autoridad ambiental.

Las crías fueron trasladadas al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre para recibir cuidados especializados.













