Tras el terremoto que afectó a varias regiones de Venezuela, la comunidad venezolana radicada en Zipaquirá encontró una manera de hacer frente a la impotencia que genera estar lejos de casa: convertir sus negocios en puntos de recolección de ayuda humanitaria para las familias afectadas.
La iniciativa, que nació de forma espontánea entre emprendedores venezolanos residentes en el municipio, ha recibido una respuesta que ellos mismos describen como conmovedora. Decenas de zipaquireños han llegado con alimentos, agua, ropa y otros elementos de primera necesidad para apoyar a quienes hoy enfrentan una de las emergencias más difíciles de los últimos años.
«Lo que más duele es estar lejos»

«Uno cuando es migrante, lo que más le duele es estar lejos de su casa y más cuando ves a tu país en una situación en la que quisieras estar allá colaborando y ayudar». Con esas palabras, Carlos, ciudadano venezolano que desde hace varios años vive en Zipaquirá, resume el sentimiento que comparten cientos de compatriotas que hoy siguen con angustia las noticias que llegan desde su país.
Aunque la distancia les impide estar junto a sus familias, decidieron hacer todo lo posible desde Colombia para brindar apoyo a quienes más lo necesitan.
Una respuesta que emocionó a toda la comunidad

Los negocios de Carlos y Juan Pablo, ambos emprendedores venezolanos establecidos en Zipaquirá, se convirtieron en centros de acopio improvisados.
Lo que comenzó como una iniciativa entre amigos rápidamente se transformó en un movimiento de solidaridad que involucró a vecinos, clientes y comerciantes de diferentes sectores de la ciudad.
«Ver que tantas personas llegan simplemente a preguntar en qué pueden ayudar nos devuelve un poco la esperanza», comentan los organizadores.
Para ellos, la tragedia tiene un componente profundamente personal. Algunos tienen familiares cerca de las zonas afectadas; otros aún esperan noticias de amigos y conocidos. Todos coinciden en que la incertidumbre resulta tan difícil como la distancia.
¿Qué ayudas se necesitan?
Aunque durante las primeras horas llegaron alimentos no perecederos, agua, ropa y elementos de aseo, los organizadores explican que actualmente la mayor necesidad corresponde a insumos médicos y artículos para refugio.
Entre los elementos solicitados se encuentran:
- Suturas no absorbibles calibres 5 y 3.
- Suturas absorbibles calibres 4, 3 y 2.
- Gasas estériles.
- Guantes estériles.
- Vendajes elásticos 4 x 2.
- Lidocaína al 2 % con epinefrina.
- Agua oxigenada.
- Carpas.
- Cobijas.
- Colchones inflables.
¿Cómo llegará la ayuda a Venezuela?

Los organizadores informaron que todas las donaciones recolectadas en Zipaquirá serán entregadas a la Fundación Juntos Se Puede, organización que asumirá la logística para el transporte y la distribución de las ayudas en Venezuela.
De esta manera, la comunidad busca que cada aporte realizado por los ciudadanos llegue a las familias afectadas por la emergencia.
Puntos de acopio en Zipaquirá
Las personas que deseen sumarse a esta iniciativa pueden acercarse a los siguientes puntos de recolección:
Buñuelos y Co.: Calle 4 # 9-51 (Barrio Centro).
Yeye Burgers: Carrera 33 # 11-03 (Barrio Villa María).
Los organizadores invitan a quienes deseen colaborar a acercarse directamente a estos puntos para conocer el proceso de recepción y entrega de las ayudas.
Una muestra de que la solidaridad no tiene nacionalidad
Más allá de las donaciones, esta iniciativa ha dejado una enseñanza que trasciende cualquier frontera.
La comunidad venezolana encontró en Zipaquirá un lugar para construir una nueva vida y, ahora, también ha encontrado el respaldo de cientos de personas que decidieron tenderles la mano en uno de los momentos más difíciles para su país.
Porque cuando ocurre una tragedia, la nacionalidad pasa a un segundo plano. Lo que permanece es la capacidad de una comunidad para unirse, compartir y recordar que la empatía también puede viajar miles de kilómetros.













