Los Alcaldes de Cundinamarca fueron convocados ante amenaza de sequías, incendios y escasez de agua

Las autoridades ambientales activaron medidas de prevención y monitoreo frente al aumento de temperaturas y la reducción de lluvias que podrían afectar embalses, acueductos y ecosistemas estratégicos del departamento.

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Imagen de referencia. Afluente que se secándose.
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La preocupación por una posible temporada prolongada de altas temperaturas, disminución de lluvias y riesgo creciente de incendios forestales comenzó a encender las alarmas en distintos municipios de Cundinamarca, donde autoridades locales y organismos de gestión del riesgo ya analizan escenarios que podrían comprometer el abastecimiento de agua potable y la estabilidad ambiental en varias regiones del departamento.

Las advertencias surgen luego de los pronósticos emitidos por agencias climáticas nacionales e internacionales sobre el comportamiento del fenómeno de El Niño, un evento hidrometeorológico que históricamente ha estado asociado con sequías intensas, reducción de caudales en ríos y embalses, deterioro de ecosistemas y aumento de emergencias relacionadas con incendios de cobertura vegetal.

Frente a ese panorama, alcaldes de 104 municipios fueron convocados a activar de manera inmediata los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres (CMGRD), con el propósito de evaluar vulnerabilidades, revisar planes de contingencia y adoptar medidas preventivas antes de que las condiciones climáticas puedan agravarse.

Las primeras alertas se concentran en municipios donde los sistemas de abastecimiento de agua presentan mayor fragilidad frente a temporadas secas prolongadas, especialmente en zonas rurales y territorios que dependen de pequeñas fuentes hídricas, quebradas o acueductos veredales.

Temor por reducción de lluvias y presión sobre embalses

Las proyecciones climáticas advierten que durante los próximos meses podrían registrarse aumentos significativos en las temperaturas y una disminución considerable en las precipitaciones en diferentes sectores de Cundinamarca, situación que podría impactar de manera directa la disponibilidad de agua para consumo humano, actividades agrícolas y sostenimiento ambiental.

Expertos y autoridades ambientales consideran que uno de los mayores riesgos está relacionado con la reducción progresiva en los niveles de ríos, reservorios y embalses, especialmente si las altas temperaturas se prolongan durante varias semanas consecutivas.

A esto se suma la preocupación por el incremento en la probabilidad de incendios forestales, un fenómeno que en anteriores temporadas secas ha provocado graves afectaciones en cerros, páramos, reservas naturales y áreas estratégicas para el suministro hídrico del departamento.

En varias regiones del país, las temporadas asociadas al fenómeno de El Niño han dejado imágenes de montañas cubiertas por humo, pérdida de cobertura vegetal y emergencias que obligan a desplegar operativos permanentes de bomberos, organismos de socorro y autoridades ambientales.

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Autoridades piden actuar antes de que se agrave la emergencia

El director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, advirtió sobre la necesidad de tomar decisiones anticipadas y fortalecer desde ahora las acciones de prevención para reducir posibles impactos sobre las comunidades.

Según explicó el funcionario, las 14 direcciones regionales de la entidad recibieron instrucciones para participar activamente en las mesas de trabajo municipales y apoyar la identificación de riesgos relacionados con abastecimiento de agua, vulnerabilidad ambiental y capacidad de respuesta ante emergencias.

“Hago una invitación respetuosa a nuestros alcaldes para que convoquen sus Consejos Municipales de Gestión del Riesgo. Los directores regionales de la CAR asistirán personalmente para acompañar las tareas de evaluación y priorización de medidas que permitan actuar de manera oportuna”, señaló Ballesteros Alarcón.

La entidad ambiental indicó que estas instancias son fundamentales para coordinar decisiones frente a posibles escenarios críticos y para articular el trabajo entre alcaldías, organismos de socorro, empresas de servicios públicos y autoridades técnicas.

Monitoreo permanente y planes de contingencia en Cundinamarca

Como parte de las acciones preventivas, la CAR activó protocolos de acompañamiento técnico y asesoría para municipios y entidades departamentales, con el fin de fortalecer los planes de contingencia y facilitar la toma de decisiones basadas en información científica y monitoreo en tiempo real.

Los Alcaldes de Cundinamarca fueron convocados ante amenaza de sequias incendios y escasez de agua2
Incendio forestal. Imagen de referencia.

desabastecimiento, revisión de fuentes hídricas vulnerables, seguimiento a niveles de embalses y evaluación de sectores propensos a incendios forestales.

Las autoridades también insisten en la necesidad de promover campañas de ahorro y uso responsable del agua, especialmente en municipios donde ya se han presentado dificultades de suministro durante temporadas secas anteriores.

Ciudadanos también tendrán un papel determinante

Además de las medidas institucionales, el llamado se extendió a la ciudadanía, ante la necesidad de fortalecer hábitos de prevención y reducir prácticas que puedan aumentar el riesgo de emergencias ambientales.

“El papel de los ciudadanos también es fundamental para prepararnos y enfrentar este fenómeno hidrometeorológico”, concluyó el director Alfred Ignacio Ballesteros.

La alerta se produce en un momento de creciente preocupación nacional por los efectos que podría generar el fenómeno de El Niño en distintas regiones del país, particularmente en territorios donde las condiciones climáticas extremas ya han provocado restricciones de agua, afectaciones ambientales y presión sobre los sistemas de atención de emergencias.

Los municipios deberán activar de inmediato los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo de Desastres.