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Viernes Santo: Crucifixión y muerte de Jesús

El Viernes Santo es un día de duelo para todos los creyentes, se hacen reflexiones en torno la crucifixión de Jesucristo en el Calvario y su sacrificio para salvar a la humanidad del pecado y dar la vida eterna. Desde ahí la cruz se ha materializado como un símbolo de gloria para la adoración de los cristianos.

Aquel día ocurrieron los sucesos más distintivos en las escrituras bíblicas, primero Judas Iscariote traicionó a Jesús, por tal motivo, el Mesías fue apresado, atado y llevado ante Poncio Pilato – quien ‘firmo’ su sentencia de muerte-. Luego de esto, despojaron a Jesucristo de sus vestiduras, mientras la multitud que salvo a Barrabás, lo azotaba y le escupía, durante su procesión hacia el monte Gólgota, en las afueras de Jerusalén, además, le asentaron una corona de espinas y le hicieron cargar su propia cruz. Al llegar al Gólgota, situaron a Jesús en la cruz, allí permaneció durante horas y a la hora novena, Jesús expira y ocurre, según la Biblia, el oscurecimiento del cielo y un temblor en toda la tierra. Cuando llegó la noche, José de Arimatea, reclamó ante Pilato el cuerpo de Jesús, ya muerto, con la intención de llevarlo envuelto en un manto y dejarlo en una cueva sellada con una piedra, de la que días más tarde saldría resucitado.

En la religión católica, durante el Viernes Santo no se celebra la eucaristía, en su lugar, se celebra la ‘Liturgia de la Pasión del Señor’ a media tarde del viernes, específicamente 3:00 p.m -hora en que murió Jesús-. Los únicos sacramentos celebrados con el bautismo (en caso de que la persona corra peligro de muerte), penitencia y unción de los enfermos. Además, el altar y los laterales deben permanecer sin manteles, ni adornos, solamente la santa cruz que será ofrecida a veneración.

Texto Bíblico referente al ‘Viernes Santo’:

He aquí que mi siervo prosperará, será engrandecido y exaltado, será puesto en alto. Muchos se horrorizaron al que verlo, porque estaba desfigurado su semblante, que no tenía ya aspecto de hombre; pero muchos pueblos se llenaron de asombro. Ante él los reyes cerrarán la boca, porque verán lo que nunca se les había contado y comprenderán lo que nunca se habían imaginado.

¿Quién habrá de creer lo que hemos anunciado? ¿A quién se le revelará el poder del Señor? Creció en su presencia como planta débil, como una raíz en el desierto. No tenía gracia ni belleza. No vimos en él ningún aspecto atrayente; despreciado y rechazado por los hombres, varón de dolores, habituado al sufrimiento; como uno del cual se aparta la mirada, despreciado y desestimado.

Él soportó nuestros sufrimientos y aguantó nuestros dolores; nosotros lo tuvimos por leproso, herido por Dios y humillado, traspasado por nuestras rebeliones, triturado por nuestros crímenes. El soportó el castigo que nos trae la paz. Por sus llagas hemos sido curados.

Todos andábamos errantes como ovejas, cada uno siguiendo su camino, y el Señor cargó sobre él todos nuestros crímenes. Cuando lo maltrataban, se humillaba y no abría la boca, como un cordero llevado a degollar; como oveja ante el esquilador, enmudecía y no abría la boca.

Inicuamente y contra toda justicia se lo llevaron. ¿Quién se preocupó de su suerte? Lo arrancaron de la tierra de los vivos, lo hirieron de muerte por los pecados de mi pueblo, le dieron sepultura con los malhechores a la hora de su muerte, aunque no había cometido crímenes, ni hubo engaño en su boca.

El Señor quiso triturarlo con el sufrimiento. Cuando entregue su vida como expiación, verá a sus descendientes, prolongará sus años y por medio de él prosperarán los designios del Señor. Por las fatigas de su alma, verá la luz y se saciará; con sus sufrimientos justificará mi siervo a muchos, cargando con los crímenes de ellos.

Por eso le daré una parte entre los grandes, y con los fuertes repartirá despojos, ya que indefenso se entregó a la muerte y fue contado entre los malhechores, cuando tomó sobre sí las culpas de todos e intercedió por los pecadores.

-Libro del profeta Isaías: 52, 13-53, 12.

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“¿Quién habrá de creer lo que hemos anunciado? ¿A quién se le revelará el poder del Señor? Creció en su presencia como planta débil, como una raíz en el desierto.

Foto de portada: Conmemoración de Jesús en la cruz, tomada por Alem Sánchez y publicada por Pexels.

Extrategia Medios
Equipo de redacción de Extrategia Medios

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