Un ejemplar original de la primera edición de María, la novela de Jorge Isaacs publicada en 1867, podrá ser apreciado este sábado 29 de agosto en Zipaquirá durante una presentación dedicada a la literatura, el patrimonio y la memoria de los objetos que han sobrevivido al paso de las generaciones.
La pieza será presentada a las 2:00 de la tarde en el Centro Comercial La Casona, en el marco de la Feria del Libro, por el profesor Luvin Camargo Umbarila, quien la conserva desde hace años junto con otros documentos y objetos procedentes de una colección vinculada a Plinio Evaristo Mardoqueo Castro, un recordado habitante de Chocontá.
No será únicamente una exhibición de un libro antiguo. La presentación permitirá recorrer la historia de un ejemplar impreso hace casi 160 años, aproximarse a aspectos menos conocidos de una de las novelas colombianas de mayor reconocimiento y conocer la historia de las personas que contribuyeron a que el volumen llegara hasta el presente.
Para Camargo Umbarila, allí reside buena parte de su importancia: en comprender que el patrimonio no necesariamente adquiere relevancia por su precio, sino por la información, las experiencias y la memoria cultural que puede conservar.
Una de las primeras 800 copias de ‘María’
María apareció por primera vez en Bogotá en mayo de 1867, impresa por José Benito Gaitán. Aquella edición estuvo conformada por 800 ejemplares, una cifra reducida frente a la dimensión que alcanzaría posteriormente la novela de Isaacs.
La obra, construida alrededor del amor de Efraín y María, se convirtió con el tiempo en uno de los principales referentes del romanticismo hispanoamericano y en uno de los títulos colombianos de mayor proyección internacional.
Precisamente por tratarse de la primera impresión, los ejemplares supervivientes poseen especial interés bibliográfico. No solo permiten acercarse físicamente a la publicación original, sino también estudiar el texto antes de las modificaciones realizadas en ediciones posteriores.
Ejemplar original de la primera edición de María, de Jorge Isaacs, publicada en 1867, conservado por el profesor Luvin Camargo. Foto: Extrategia Medios.
El profesor Luvin explicará durante su presentación algunas de esas diferencias y las razones por las cuales una primera edición puede resultar particularmente valiosa para investigadores y estudiosos de la literatura.
En 2017, al cumplirse 150 años de la publicación de María, diferentes instituciones culturales del país desarrollaron actividades alrededor de Jorge Isaacs y de una novela que continúa siendo objeto de análisis más de siglo y medio después de su aparición.
‘María’ más allá de la historia de amor entre Efraín y María
La presentación en Zipaquirá también propone mirar la novela más allá de su conocida trama romántica.

La obra permite aproximarse a diferentes componentes sociales, económicos y culturales del Valle del Cauca del siglo XIX, entre ellos la organización de las haciendas, las relaciones entre distintos grupos sociales y la representación de la población afrodescendiente en una sociedad atravesada por la esclavitud y su proceso de abolición.
Dentro de esa lectura adquiere relevancia Nay, personaje cuya historia introduce otro relato de amor marcado por la separación y la tragedia y amplía las posibilidades de interpretación sobre las experiencias de los personajes afrodescendientes presentes en la novela.
Camargo Umbarila abordará también aspectos relacionados con los vínculos familiares de los protagonistas y las condiciones sociales que los rodean, elementos que permiten comprender que María ofrece una lectura considerablemente más amplia que la historia sentimental por la que ha sido reconocida durante generaciones.
Mardoqueo Castro, el hombre detrás del ejemplar conservado
La historia del libro que será presentado en el Centro Comercia La Casona de Zipaquirá, este sábado 29 de agosto a las 2;00 de la tarde, está estrechamente relacionada con Plinio Evaristo Mardoqueo Castro, nacido en 1912 y vinculado durante buena parte de su vida con Chocontá.
El profesor Luvin lo recuerda como un hombre de inquietudes intelectuales, interesado especialmente por los libros y la lectura, además de describirlo como elegante, cuidadoso en su forma de vestir y poseedor de una amplia biblioteca.
Mardoqueo Castro falleció en 1995, a los 83 años. Tras su muerte quedaron libros, documentos, objetos personales y otros materiales que, según lo comenta Camargo Umarila, no siempre fueron reconocidos por el posible valor cultural que podían representar.
Parte de esas pertenencias se habría perdido o desechado. Otras lograron conservarse.
Entre ellas estaba el ejemplar de María publicado en 1867.
Una procedencia que todavía conserva interrogantes
No existe certeza sobre cuándo ni cómo Mardoqueo Castro obtuvo el libro. Tampoco hay elementos suficientes para establecer que hubiera pertenecido a alguno de los primeros compradores de la novela.
Camargo Umbarila contempla la posibilidad de que el ejemplar hubiera permanecido en la familia de Mardoqueo desde una época anterior. Basa esa hipótesis en la presencia, dentro de aquella biblioteca, de otros libros considerablemente más antiguos. Sin documentación que permita reconstruir la cadena completa de propietarios, esta posibilidad no puede darse por demostrada.
La relación del profesor con la colección, sin embargo, comenzó mucho antes de que reconociera el posible interés bibliográfico del ejemplar.
Sus padres adquirieron la vivienda en Chocontá, que había pertenecido a Mardoqueo Castro, circunstancia que le permitió conocerlo durante sus primeros años de vida y acercarse a algunos de los objetos que lo acompañaron.
Con los años, Camargo Umbarila terminó asumiendo la custodia de parte de ese patrimonio.
Un libro de 1867 que despertó especial atención en 2011
Un episodio ocurrido en 2011 cambió la percepción que Luvin tenía sobre el volumen.
Durante la Feria Internacional del Libro de Bogotá, una publicación de El Espectador informó que un ejemplar de la primera edición de María era ofrecido por cerca de $7,5 millones.
Al conocer la información, Camargo recordó el libro procedente de la colección de Mardoqueo y acudió a la feria para observar el ejemplar allí exhibido.
Según su testimonio, después de comparar ambos consideró que el que permanecía bajo su custodia presentaba unas condiciones de conservación particularmente favorables. Esa observación fortaleció su interés por protegerlo y conocer mejor sus características.
Años después, durante las actividades conmemorativas realizadas en 2017 por los 150 años de María, tuvo oportunidad de contrastarlo nuevamente con otros materiales vinculados a las primeras ediciones y mantuvo su apreciación sobre su estado.
Esta valoración corresponde al testimonio de su custodio. Establecer si se encuentra entre los ejemplares mejor conservados requeriría un estudio técnico especializado que examine, entre otros aspectos, autenticidad, procedencia, papel, encuadernación, integridad y condiciones físicas frente a otras copias conocidas.
De una subasta en 2018 a continuar bajo custodia privada
El ejemplar tuvo otro episodio relevante en 2018, cuando fue anunciado para una subasta como una primera edición de María.
De acuerdo con la información relacionada con la colección, la operación habría alcanzado los $9,6 millones, pero finalmente no se concretó debido a inconvenientes atribuidos al comprador.
El libro regresó entonces a la custodia de Camargo, donde ha permanecido desde entonces.
Su posible precio, sin embargo, representa apenas una dimensión de su interés. En patrimonio bibliográfico intervienen factores como la antigüedad, rareza, procedencia, integridad, encuadernación, anotaciones y estado de conservación, además del contexto que acompaña cada ejemplar.
En este caso existe también una historia local: la de Mardoqueo Castro y la biblioteca que reunió en Chocontá.
Un libro de casi 160 años que podrá verse en Zipaquirá
La exhibición permitirá que los asistentes observen directamente un volumen perteneciente a la primera edición de una novela que ha atravesado generaciones, mientras conocen la historia particular que permitió conservarlo.
Ese recorrido es también una invitación a mirar de otra manera los libros, fotografías, cartas y documentos que permanecen durante décadas en bibliotecas y archivos familiares. Algunos pueden contener información relevante para reconstruir la vida de una persona, una familia o una comunidad.
En este caso confluyen Jorge Isaacs, María, Chocontá, Mardoqueo Castro y Luvin Camargo alrededor de un mismo ejemplar.
La cita es este sábado 29 de agosto, a las 2:00 p. m., en el Centro Comercial La Casona de Zipaquirá, donde Luvin Camargo Umbarila presentará el libro y desarrollará su conversación sobre literatura, patrimonio y memoria. Casi 159 años después de su impresión en Bogotá, una de las 800 copias que conformaron la primera edición de María llegará ante el público de Zipaquirá y de la región con una historia adicional escrita fuera de sus páginas: la de quienes la conservaron para que pudiera sobrevivir hasta nuestros días.

“Un ejemplar impreso hace casi 160 años podrá ser visto de cerca por el público este sábado en Zipaquirá”













