En 1934, el municipio cundinamarqués de Gama (ubicado en la provincia del Guavio, a cerca de 120 kilómetros de Bogotá) tomó una decisión que no tiene antecedente documentado en la historia del país: ante la suspensión de obras por parte del Gobierno Nacional y la ausencia total de recursos propios, sus habitantes constituyeron una república independiente con estructura de Estado completa. El episodio, registrado en la monografía histórica del municipio, circuló recientemente en redes sociales a través de un relato en video de un habitante local, y despertó el interés de miles de personas fuera de Cundinamarca.
La experiencia duró entre dos y tres años, aproximadamente hasta 1936, y fue liderada por el padre Luis Alberto García Aráoz. El movimiento recibió el nombre de Catolicismo, Unión y Patriotismo (CUP), y sus impulsores no se limitaron a una declaración simbólica: eligieron presidente, vicepresidente y establecieron ministerios, un Congreso y gobernadores para gestionar su nuevo Estado. Además, cada habitante debía aportar una suma de dinero para financiar las obras en el territorio.
¿Por qué Gama decidió gobernarse a sí mismo?
La monografía del municipio detalla que el Gobierno de la época prohibió los mandos que ejecutaban obras dentro del municipio, que eran una obligación del Estado. Al no llegar recursos de la Nación y carecer de ingresos propios, el municipio quedó en ceros. Fue en ese punto cuando la comunidad, encabezada por el padre García Aráoz, decidió organizarse como república independiente para financiar por cuenta propia la construcción de escuelas, caminos y otras obras de infraestructura que consideraba urgentes.
El sacerdote organizó lo que las fuentes históricas describen como una especie de sociedad estatal, gobernada por un poder ejecutivo y legislativo elegido popularmente, con la asesoría de un Tribunal integrado por miembros de la misma comunidad. La iniciativa tenía, en su base, un componente de autofinanciación colectiva que permitió sacar adelante proyectos que el Estado central no estaba dispuesto (o no era capaz) de ejecutar.
¿Cómo terminó la República Cupista de Gama?
A finales de 1936, la República Cupista llegó a su fin cuando el Gobierno Departamental solicitó el traslado del padre García Aráoz al municipio de Viotá. Sin su principal conductor, el movimiento se disolvió. No hubo una confrontación armada ni una intervención de fuerza: bastó con mover al cura de parroquia para desarticular el experimento.
Pese a su brevedad, el legado del período sigue presente entre los gamenses. El episodio es recordado como una etapa de cohesión comunitaria y de obras concretas, no como un acto de rebeldía aislado.
¿Qué más hace singular a este municipio de Cundinamarca?
La historia republicana no es el único rasgo que distingue a Gama del resto del departamento. Es considerado el municipio más pacífico de Cundinamarca, con más de 16 años sin registrar un solo crimen. Según el Observatorio de Seguridad y Convivencia de la Secretaría de Gobierno, Gama es un territorio referente de seguridad, convivencia y paz en el país.
Su historia también se remonta mucho antes de la colonia. Los primeros habitantes del territorio fueron los indígenas Chíos, de la confederación Muisca, y el pueblo fue fundado en 1870 por Juan Martín Romero. Su nombre, según la tradición oral, proviene de una teoría que sugiere que el naturalista alemán Alexander von Humboldt, durante sus exploraciones del siglo XIX, denominó la región al avistar un ciervo similar a la hembra del gamo europeo.
Ante la suspensión de obras por parte del Gobierno Nacional y la ausencia total de recursos propios, sus habitantes constituyeron una república independiente con estructura de Estado completa.













