Dos concejales de Tocancipá dieron un gran ejemplo de tolerancia, reconciliación y respeto hacia las diferentes formas de pensar y posiciones políticas. Al finalizar la sesión del concejo, el pasado lunes 17 de junio, se ofrecieron públicamente disculpas, mostrando a la ciudadanía y a sus colegas en la Corporación que, con trabajo en equipo y a favor de la comunidad, se pueden alcanzar acuerdos que beneficien a todos los sectores del municipio, especialmente a los más vulnerables.

Los protagonistas de este acto son Laura Deisy Gómez Reyes, presidenta de la Corporación, y el concejal George Garzón Barrera, quienes, a lo largo del año, habían tenido serios enfrentamientos y discusiones acaloradas. Sin embargo, hicieron un alto en el camino por el bien de la ciudadanía, limando asperezas. Aunque pertenecen a corrientes políticas diferentes, se comprometieron a demostrar que pueden trabajar en un ambiente de respeto, unidos por un objetivo común: el bienestar de la comunidad.

Este evento contrasta con un episodio ocurrido en el mismo recinto de la democracia de Tocancipá, en abril de 2015, cuando el entonces presidente del Concejo y otro concejal se enfrentaron a golpes y patadas, resultando en insultos y descargos ante la Procuraduría, donde, al parecer, el asunto quedó así, sin mayores consecuencias.

En esta ocasión, los acuerdos de mutuo respeto político y personal han sido un ejemplo de que, pese a las diferencias, si se trabaja verdaderamente por la comunidad, es posible debatir con altura y dar paso a la verdadera democracia en beneficio de los ciudadanos.

Este cambio fue motivado por el concejal y excandidato a la alcaldía, Nelson Castelblanco. Durante su intervención, de manera respetuosa, manifestó que, junto con el concejal George Garzón, votaron en contra del Plan de Desarrollo presentado por el Alcalde Walfrando Forero Bejarano, subrayando que se trata de posiciones políticas y no de algo personal.

También expresó su aprecio y disposición de colaborar con la presidenta de la Corporación, Laura Deisy Gómez Reyes, asegurando que, a pesar de las diferencias políticas y no personales, hará respetar el uso de la palabra de la presidenta si es necesario.

Finalmente, la presidente invitó al concejal Garzón Barrera a darse un apretón de manos como gesto de paz y reconciliación. Ante esta invitación y en medio de expresiones de respaldo, el concejal subió inmediatamente hasta la mesa directiva. Más que un apretón de manos, ambos se dieron un abrazo con sonrisas de aprecio, concluyendo así la sesión.

En estos sectores, más que retóricas, odios, cizañas y enfrentamientos agresivos, se necesita ponerse de acuerdo en lo fundamental para que esta ciudad progrese y ofrezca oportunidades para todos sus habitantes.

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