Bogotá y Cundinamarca avanzan en la consolidación de una estrategia regional que busca reorganizar, potenciar y proyectar el turismo como uno de los motores de desarrollo económico y territorial. El proceso se enmarca en la Mesa Temática de Turismo del Ágora Metropolitana 2026, un escenario técnico y político que articula actores públicos y privados frente a un fenómeno en crecimiento: el aumento sostenido de visitantes nacionales e internacionales.
La apuesta no es menor. Se trata de alinear visiones, integrar capacidades y construir una oferta turística más robusta, capaz de competir en escenarios nacionales e internacionales, sin perder de vista las particularidades culturales, ambientales y productivas de cada territorio.
Un encuentro estratégico en el corazón ambiental de Bogotá
El punto de encuentro fue el Jardín Botánico de Bogotá, donde se congregaron representantes de entidades regionales, administraciones municipales y operadores turísticos.
La jornada se desarrolló como un espacio de trabajo técnico orientado al intercambio de experiencias, la identificación de cuellos de botella en la cadena de valor del turismo y la formulación de acciones concretas para mejorar la promoción, la competitividad y la articulación de la oferta.
Más allá del diálogo, el objetivo central fue avanzar hacia decisiones operativas que permitan responder de manera coordinada a las nuevas dinámicas del mercado turístico, caracterizadas por una demanda más segmentada, digitalizada y orientada a experiencias.
IDECUT plantea integración territorial y circuitos turísticos regionales
Durante la jornada, el Instituto Departamental de Cultura y Turismo de Cundinamarca presentó un paquete de iniciativas dirigidas a fortalecer la articulación entre municipios y posicionar al departamento dentro de circuitos turísticos regionales.
El enfoque técnico de estas propuestas gira en torno a tres líneas: mejorar la conectividad entre destinos, diversificar la oferta turística y generar valor agregado en la experiencia del visitante. Esto implica no solo promover atractivos, sino estructurar productos turísticos integrados que conecten cultura, naturaleza, gastronomía y economía local.
Municipios destacan articulación real entre comunidad, operadores e institucionalidad
Desde el nivel local, las administraciones municipales valoraron el espacio como un mecanismo efectivo para alinear estrategias y reducir la fragmentación en la gestión turística.
Gina Paola Muñoz, directora de turismo de Cota, subrayó que la jornada permitió avanzar en una articulación tangible entre los distintos actores del sector. Según explicó, la integración entre institucionalidad, comunidad y operadores facilita la construcción de soluciones compartidas con enfoque territorial, lo que se traduce en mayor coherencia en la oferta y en mejores condiciones para el visitante.
Fusagasugá impulsa integración de servicios y unidades productivas
En la misma línea, Diego Molano, secretario de Desarrollo Económico y Competitividad de Fusagasugá, destacó que estos escenarios permiten conectar servicios turísticos con unidades productivas locales, lo que amplía el impacto del sector más allá del turismo tradicional.
El planteamiento apunta a estructurar estrategias de mayor alcance, con efectos en el mediano y largo plazo, que fortalezcan encadenamientos productivos y generen dinamismo económico en los territorios.
Región Metropolitana proyecta política pública para el turismo
Por su parte, Luis Lota, director de la Región Metropolitana Bogotá – Cundinamarca, enfatizó que este proceso participativo es fundamental para la construcción de una política pública regional que oriente el desarrollo del turismo bajo criterios de sostenibilidad, competitividad y gobernanza.
El enfoque contempla no solo el crecimiento del sector, sino su ordenamiento, regulación y articulación con otros sistemas como movilidad, infraestructura y planificación territorial.
Hoja de ruta: promoción, experiencia y oferta integrada
Como resultado concreto del encuentro, Bogotá y Cundinamarca definieron una hoja de ruta conjunta basada en tres ejes estratégicos:
- Fortalecimiento de la promoción territorial, con una narrativa unificada que posicione la región en mercados nacionales e internacionales.
- Optimización de la experiencia del visitante, incorporando estándares de calidad, innovación y atención.
- Consolidación de una oferta turística integrada, que conecte destinos, productos y servicios bajo una lógica regional.
Esta agenda conjunta busca responder a un turismo en transformación, donde la diferenciación, la autenticidad y la articulación territorial se convierten en factores determinantes para atraer y retener visitantes.
El desafío ahora pasa de la planeación a la implementación: traducir esta hoja de ruta en acciones medibles, sostenidas en el tiempo y con impacto real en los territorios que integran la región Bogotá–Cundinamarca.
La agenda regional apunta a una
política pública con enfoque en
sostenibilidad y competitividad.













