El alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán Pachón, expuso públicamente las preocupaciones de la Alcaldía Mayor frente al diseño y ejecución del proyecto férreo Regiotrám del Norte, que busca conectar a la capital del país con municipios estratégicos de Sabana Centro como Chía, Cajicá y Zipaquirá.
Tras la reunión sostenida con la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas Mantilla, y el gobernador de Cundinamarca, Jorge Emilio Rey Ángel, el mandatario distrital dejó claro que Bogotá mantiene respaldo a la iniciativa, pero advirtió que existen asuntos técnicos, urbanísticos y financieros que, según la Administración Distrital, deben resolverse antes de consolidar el aporte de 2,3 billones de pesos comprometidos por la ciudad en vigencias futuras.
“Bogotá quiere que se haga el Regiotram del Norte y quiere que se haga bien”, afirmó Galán durante su intervención, en la que insistió en que las observaciones planteadas por el Distrito no son nuevas y vienen siendo discutidas desde el año pasado con equipos técnicos de la Gobernación de Cundinamarca y del Ministerio de Transporte.
Las preocupaciones de Bogotá sobre el trazado del Regiotram del Norte
Uno de los puntos que mayor inquietud genera en la Alcaldía de Bogotá está relacionado con el impacto urbanístico que tendría el corredor férreo en el norte de la capital.
Según explicó Galán, el proyecto contempla un trazado de aproximadamente 24 kilómetros dentro de Bogotá, de los cuales cerca de seis kilómetros serían elevados mediante una estructura soportada sobre dos columnas y con una altura cercana a los siete metros.

El alcalde señaló que esta infraestructura tendría características distintas a las utilizadas actualmente en la Línea 1 del Metro de Bogotá, situación que obliga, según indicó, a revisar cuidadosamente los efectos sobre el entorno urbano, el espacio público y la movilidad de los sectores donde sería construida.
En ese contexto, pidió avanzar en medidas de mitigación que permitan reducir el impacto visual, urbano y funcional de la obra, especialmente en corredores que en los próximos años enfrentarán una fuerte expansión poblacional y vehicular hacia el norte de la ciudad.
Bogotá advierte falta de intersecciones en el norte de la ciudad
Otro de los temas planteados por la Administración Distrital tiene que ver con la conectividad vial alrededor del corredor férreo.
Galán Pachón advirtió que el diseño actual del proyecto no contempla suficientes intersecciones para responder al crecimiento urbano proyectado desde la calle 200 hacia el norte de Bogotá, una zona donde se prevé una transformación acelerada en términos de vivienda, movilidad y desarrollo urbano.
De acuerdo con el mandatario, el Distrito considera necesaria la construcción de al menos cuatro nuevas intersecciones que permitan garantizar condiciones adecuadas de tránsito y conectividad en ese sector de la capital.
A esto se suma la preocupación frente al presupuesto destinado para otras cuatro intersecciones con puentes vehiculares, cuyo costo estimado actualmente asciende a 183 mil millones de pesos.
Para la Alcaldía, esa cifra no sería suficiente para garantizar soluciones integrales que respondan a las necesidades de movilidad de peatones, ciclistas y vehículos particulares, especialmente en los puntos donde coexistirían tramos elevados y pasos a nivel del sistema férreo.
La Administración Distrital considera que, sin ajustes técnicos y presupuestales, podrían presentarse dificultades de accesibilidad y riesgos asociados a la conectividad urbana en las zonas impactadas por el proyecto.
La integración tarifaria y operativa con TransMilenio y el Metro
El tercer gran eje expuesto por Galán se relaciona con la articulación del Regiotram del Norte con el Sistema Integrado de Transporte Público de Bogotá.
El alcalde insistió en que la integración entre el tren regional, TransMilenio y el Metro de Bogotá no puede limitarse únicamente a conexiones físicas entre estaciones, sino que debe incluir interoperabilidad operativa y tarifaria que facilite verdaderamente los desplazamientos de los usuarios.
“La integración de los sistemas no puede ser solamente física; también debe ser operativa y tarifaria”, enfatizó el mandatario.
La Alcaldía considera que, sin una integración real entre los distintos modos de transporte, el proyecto podría perder capacidad para reducir tiempos de desplazamiento y mejorar la experiencia de los ciudadanos que diariamente se movilizan entre Bogotá y municipios como Chía, Cajicá y Zipaquirá.
Este aspecto resulta especialmente sensible debido a que miles de habitantes de Sabana Centro dependen actualmente de corredores altamente congestionados como la Autopista Norte para ingresar a Bogotá.
Bogotá condiciona el desembolso de recursos
Durante su intervención, Galán reiteró que los tres puntos planteados por el Distrito son determinantes para avanzar en el compromiso financiero de Bogotá con el proyecto.
“Estos tres grandes ejes que hemos planteado en la reunión son necesarios resolverlos para que la ciudad pueda poner los recursos que tiene comprometidos: 2,3 billones de pesos en vigencias futuras. Así lo expresamos el año pasado y lo ratificamos hoy”, sostuvo.
La declaración deja en evidencia que el Distrito mantiene una posición condicionada frente al avance del proyecto, pese a que tanto el Gobierno Nacional como la Gobernación de Cundinamarca han reiterado públicamente su intención de sacar adelante la iniciativa férrea.

El debate ocurre además en un momento especialmente sensible para el proyecto, luego de la aprobación del Conpes 4190, documento que redefinió el esquema financiero del Regiotram del Norte y modificó la distribución de aportes entre la Nación y las entidades territoriales.
Mesas técnicas buscarán acuerdos entre Nación, Bogotá y Cundinamarca
Pese a las diferencias expuestas públicamente, el alcalde Carlos Fernando Galán ratificó el compromiso de Bogotá con la construcción del Regiotram del Norte y confirmó la instalación de mesas técnicas de alto nivel entre la Alcaldía Mayor, la Gobernación de Cundinamarca y el Ministerio de Transporte.
Según explicó, estos espacios comenzarán a funcionar desde este 7 de mayo con el objetivo de revisar técnicamente cada una de las observaciones planteadas y buscar acuerdos que permitan destrabar los puntos de discusión.
El propósito, según indicó el mandatario, será encontrar soluciones financieras, operativas y urbanísticas que faciliten la ejecución del corredor férreo y beneficien tanto a Bogotá como a los municipios de Cundinamarca que hacen parte del proyecto.
Durante el anuncio, Galán Pachón estuvo acompañado por el secretario General de Bogotá, Miguel Andrés Silva Moyano; la secretaria de Hacienda, Ana María Cadena Ruíz; la secretaria de Movilidad, Claudia Díaz Acosta; y la secretaria de Planeación, Úrsula Ablanque Mejía, quienes respaldaron la posición institucional del Distrito frente a una de las obras de movilidad regional más debatidas del país.

La integración de los sistemas no puede ser solamente
física; también debe ser operativa y tarifaria”, afirmó Galán.













