El uso no autorizado de fuentes hídricas y la intervención de una zona ambientalmente protegida encendieron las alertas en la vereda Espigas, en Sesquilé, donde un cultivo de papa terminó en el centro de una actuación ambiental tras evidenciarse impactos sobre ecosistemas estratégicos.
La situación tomó relevancia al confirmarse que las actividades agrícolas se desarrollaban en un área con restricciones ambientales, comprometiendo la sostenibilidad del recurso hídrico en el territorio.
Más del 50 % del terreno intervenido está en zona de protección
Los análisis técnicos realizados sobre el predio arrojaron un hallazgo determinante: más de la mitad del cultivo se encontraba dentro de una zona de bosque forestal protector de fuente hídrica.
Estas áreas cumplen una función esencial en la regulación del agua y la conservación de los ecosistemas, por lo que la presencia de cultivos intensivos genera riesgos directos sobre la disponibilidad del recurso y la estabilidad ambiental de la región.
Durante la inspección en campo, se identificó que en el predio discurren las quebradas Del Pueblo y El Cajón, en sentido oriente–occidente, fuentes que abastecen el acueducto veredal de Boitiva.
De acuerdo con el informe técnico, el agua estaba siendo captada sin contar con el permiso ambiental requerido, lo que constituye una infracción a la normatividad vigente y aumenta el nivel de riesgo para la comunidad que depende de estas fuentes.
Autoridad ambiental ordena suspensión y aplica medida preventiva
Tras la verificación de los hallazgos, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) ordenó la suspensión inmediata del cultivo e impuso una medida preventiva por afectación al recurso hídrico.
“Los hallazgos técnicos evidencian captación ilegal de agua y la ubicación del cultivo dentro de una zona protegida, sin el cumplimiento de los requisitos ambientales”, señaló el director regional de Almeidas y Guatavita, Josué Camacho.
La intervención se sustenta en lo establecido por la Resolución 138 de 2014 del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, que define lineamientos para la protección de la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá.
Esta regulación prioriza la conservación de las coberturas naturales, la protección del paisaje agropecuario y forestal de la Sabana de Bogotá, y la preservación de los recursos hídricos y su conectividad ecológica.
Llamado a denunciar prácticas que afecten el recurso hídrico
La autoridad ambiental reiteró el llamado a la ciudadanía para reportar actividades que comprometan el agua y a cumplir con la normatividad vigente, con el fin de evitar impactos que puedan afectar el abastecimiento de las comunidades rurales.
El caso expone la creciente presión sobre áreas de protección ambiental en Cundinamarca, donde la expansión de actividades productivas sin control puede generar consecuencias directas sobre las fuentes hídricas.
La actuación no solo frena una intervención irregular, sino que también advierte sobre la necesidad de equilibrar la producción agrícola con la conservación de ecosistemas estratégicos.
Más de la mitad del cultivo estaba dentro de una zona de bosque protector de fuente hídrica: CAR.












