A pesar de que el texto generado puede ser estilísticamente fluido e informativo, seguirá siendo evidente su origen automático. Esto se verá reflejado en la gran cantidad de formulaciones estereotipadas, la longitud uniforme de las frases y la presencia de frases abstractas que no aportan ninguna información concreta. Por lo tanto, este material no será bien recibido por el público objetivo, ya que no será vivo, brillante, emotivo y dinámico. Y es precisamente este tipo de contenido textual el que puede atraer la atención.
En este caso, todo aquel que cree un texto de forma automática debe humanizarlo, es decir, hacerlo lo más natural posible. Así será aceptado por el público objetivo, que podrá sentir las emociones del autor y la idea que quiere transmitir a los oyentes o lectores. Por eso, en este artículo daremos recomendaciones sobre cómo convertir texto IA en humano al máximo, para que parezca creado por un autor real y no generado por inteligencia artificial.
Por qué los lectores perciben el estilo artificial
No todo el mundo se lo plantea, pero la mayoría de los lectores atentos se darán cuenta de que el material presentado ha sido creado de forma automática. Debido a esto, es posible que el texto no se lea, lo que significa que no se ha logrado el objetivo de su «autor», que quería atraer la atención del público objetivo. Y estos son los factores que indicarán que el contenido textual es de origen automático:
- la longitud de las frases es aproximadamente la misma y no varía a lo largo de todo el texto;
- gran cantidad de expresiones estereotipadas, que suelen aparecer en los textos automáticos al principio de los apartados y en la parte final;
- ausencia de un estilo individual del autor, que puede utilizar expresiones, transiciones y digresiones propias;
- ausencia de ejemplos concretos de su propia experiencia con conclusiones u opiniones sobre uno u otro tema;
- los párrafos pueden no estar relacionados lógicamente entre sí, es decir, hay una transición brusca de un tema a otro;
- el estilo es demasiado fluido, lo que no revela la individualidad del autor.
Todos estos aspectos deben evitarse en el texto, de lo contrario, el material que presente no será aceptado adecuadamente y, por lo tanto, no logrará su objetivo.
¿Qué hace que un texto sea «vivo»?
Pero si se quiere que el texto parezca creado por una persona real, estos son los criterios que lo indicarán:
- un estilo sencillo y comprensible, sin expresiones y términos profesionales recargados;
- hay ejemplos concretos de la propia experiencia con sus conclusiones;
- se garantiza la coherencia lógica entre los párrafos para guiar gradualmente a los lectores/oyentes a lo largo de su línea de pensamiento;
- el texto expresa diferentes emociones que indican su actitud hacia diferentes aspectos: descontento, aprobación, sorpresa, preocupación;
- hay frases cortas y largas;
- se centra en los detalles principales que desempeñan un papel clave en su tema.
Todos estos aspectos, presentes en el texto, son característicos de un autor real. Este tipo de material será percibido más activamente por el público objetivo.
El papel del contexto y los ejemplos
Gracias al contexto, el público objetivo podrá comprender de manera más eficaz su mensaje, es decir, lo que se quiere transmitir. Sin embargo, una simple frase como «esta tecnología ha tenido éxito» no les dirá nada. Por lo tanto, es imprescindible proporcionar ejemplos concretos del uso de esta tecnología, equipo o metodología. Dónde se ha aplicado y qué resultados se han obtenido. Solo así se puede confirmar y demostrar algo, y su material tendrá un valor determinado.
Reescritura de construcciones formales
Prácticamente todos los textos que se crean de forma automática contienen construcciones formales y giros innecesarios que solo confunden al lector y desvían su atención de lo principal que se plantea en el material. Por lo tanto, las expresiones complejas deben sustituirse por otras sencillas y comprensibles para transmitir más rápidamente la idea. Y la información concreta y los hechos deben exponerse en frases breves y claras. Pero la sencillez de la exposición no debe afectar al significado, que debe permanecer y reforzarse con sus emociones, ejemplos concretos y conclusiones.
Añadir variedad al vocabulario
Si el texto es generado, seguramente habrá muchas repeticiones, lo que hace que la exposición sea monótona, aburrida y repetitiva. Por eso, hay que evitarlo y sustituir las palabras iguales por sinónimos diferentes, para que la misma palabra no se repita muchas veces en el texto. Esto no significa que el texto deba hacerse más complejo, sino simplemente diversificarlo con el uso de diferentes palabras, pero de manera que sea comprensible y convincente. Gracias a la diversidad léxica, el material será percibido con mayor calidad por el público objetivo.
Trabajar con la lógica y la coherencia del pensamiento
La lógica tendrá una importancia considerable: es imprescindible que haya transiciones lógicas entre los párrafos y las secciones/subsecciones. De este modo, permitirá guiar de forma coherente a los lectores u oyentes a lo largo de una línea de razonamiento clara. Qué se deduce de qué, a qué conduce y por qué motivos. La sección debe estar completa, con un resumen y una transición lógica a otra sección. Por lo tanto, al corregir el texto automático, es importante que haya transiciones para que no haya saltos bruscos de un tema a otro sin conexión entre ellos, porque entonces el público objetivo no verá la lógica de su exposición del material.
Comprobación de la coherencia del texto
Una vez realizada la edición completa del texto generado, es imprescindible comprobarlo. Es necesario leerlo en voz alta al menos dos veces para detectar cualquier aspecto que haya pasado desapercibido y que indique su origen automático, así como para comprobarlo en general:
- si se ha logrado transmitir la idea o el proyecto planteado;
- comprobar la presencia de transiciones lógicas;
- si hay frases formales que no aportan ningún valor semántico;
- comprobar la exactitud de la información, los datos y los hechos proporcionados para que todo sea veraz;
- seguir el ritmo de la exposición, debe haber algunas digresiones;
- asegurarse de que no haya repeticiones que puedan cansar y disminuir el interés del público.
Solo después de esta revisión final se puede presentar el material que fue generado inicialmente por la IA.











