El oso de anteojos es considerado el guardián de los bosques andinos, según el informe presentado por Parques Nacionales Naturales de Colombia para febrero del año 2022. Esta especie hace presencia en 23 de las 62 áreas protegidas en los parques naturales del país, desempeñando un papel bastante ecológico en su ecosistema, que consiste en germinar mediante sus heces, vitaminas ricas para el suelo, que mantienen con vida bosques y páramos.

Esta especie se encuentra ubicada principalmente en los andes cundinamarqueses, precisamente en los municipios de Sesquilé, Machetá, Guatavita, La Calera, Pasca, Cabrera y San Bernardo, además, en los cerros orientales y la localidad 20 de Bogotá; resguardando las zonas que entienden los páramos de Chingaza y Sumapaz.

Sin embargo, hay factores que amenazan su integridad, por ejemplo: “La agricultura y la ganadería en los páramos donde la población de osos está siendo desplazada hacia partes más lejanas como es el caso en el páramo de Chingaza, a 3.500 metros de altura. Tenemos que frenar los asentamientos ilegales que no solo se afectan a los osos, sino a otras especies nativas. Por eso emitimos un ‘Plan de Manejo Territorial’ y las cámaras trampa para hacerles seguimiento”, dice Richard Giovanny Villamil, director de recursos naturales de la Corporación Autónoma Regional (CAR).

Por otro lado, acerca del ataque de un oso de anteojos a un ternero en el municipio de Junín (Cundinamarca), la Corporación Autónoma Regional (CAR), manifiesta: “El oso puede acercarse al ganado y generar ataques sobre terneros, morderlos, arañarlos e iniciar el consumo del animal sin matarlo previamente. Esto se debe a que el oso, a pesar de ser un carnívoro, no es un cazador especializado como el puma o el jaguar”, dijo Leonardo Martínez Luque, biólogo de la CAR.

Así,  de acuerdo con la entidad, esta es una condición natural, pues explicó que el oso andino (Tremarctos ornatus) es una de las especies de mamíferos carnívoros más grandes que se encuentra en su jurisdicción, recorre zonas de alta montaña y páramo de manera preferencial buscando alimentarse de frutos, brotes y cogollos de plantas, huevos y miel, y en ocasiones puede cazar algunos mamíferos y consumirlos o consumir carroña que encuentre en su camino.

El oso, a pesar de ser un carnívoro, no es un cazador especializado como el puma o el jaguar.

Foto portada: Imagen de referencia del oso de antejos, autoría de Jatofilms en Twenty20.

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