La Fiscalía 10 Especializada de Bogotá solicitó la apertura de juicio oral contra presunto líder de la organización denominada ‘Pacto’, señalada de operar como una secta en una finca de la vereda Mortiño, en el municipio de Pacho (Cundinamarca). Según el ente acusador, el procesado habría captado a varias personas en situaciones de vulnerabilidad emocional, utilizando ceremonias con yagé y sesiones terapéuticas como mecanismo de acceso y manipulación psicológica, para luego someterlas a condiciones que la Fiscalía equipara con esclavitud y trabajos forzosos.
Las víctimas identificadas (al menos siete) eran trasladadas hasta la finca del hombre bajo la promesa de participar en un retiro espiritual con enfoque agroecológico. Una vez en la propiedad, eran sometidas a jornadas laborales superiores a doce horas diarias, sin remuneración alguna y bajo amenazas en caso de intentar abandonar el grupo. El procesado fue capturado el 3 de septiembre de 2025 en Bogotá, aunque posteriormente quedó en libertad por decisión judicial, y continúa vinculado al proceso penal.
¿Cómo operaba la secta ‘Pacto’ para captar a sus víctimas?
El procesado se presentaba como médico cirujano con maestría en planificación y administración del desarrollo regional, y como miembro del colectivo ‘Pacto’ desde 2011. Según la investigación, su método de captación comenzaba con sesiones terapéuticas denominadas ‘protocolos’, en las que extraía información personal e íntima de los participantes, la cual utilizaba posteriormente para manipularlos.
Las víctimas eran contactadas con la promesa de integrarse a una comunidad dedicada a la agroecología y la medicina natural. La Fiscalía describe cómo la organización pasó por varias sedes hasta establecerse definitivamente en una finca alejada del casco urbano de Pacho, donde se intensificaron los mecanismos de control y sometimiento. Dentro del modus operandi, el líder también se habría apropiado de símbolos y saberes de pueblos indígenas para reforzar su autoridad ante los seguidores.
¿Qué papel cumplía el yagé en la estructura de la agrupación?
De acuerdo con la reconstrucción del fiscal del caso en la audiencia de imputación de cargos, él iniciaba los primeros acercamientos con las ceremonias del yagé. Una vez generada la confianza a través del consumo de la bebida ancestral, organizaba reuniones en las que daba a conocer un supuesto propósito espiritual, lo que le permitía conocer detalles de la vida de sus víctimas. La Fiscalía señala que estas prácticas rituales no tenían relación con comunidades indígenas reconocidas, sino que eran instrumentalizadas como herramienta de sometimiento psicológico.
¿Cuál es el historial del procesado antes de los hechos en Colombia?
La Fiscalía afirma que habría comenzado actividades similares en Ecuador antes de establecerse en Colombia, y que denuncias previas en ese país lo habrían llevado a trasladarse al territorio nacional. La corporación ‘Pacto’, registrada como entidad sin ánimo de lucro en la Cámara de Comercio de Bogotá en marzo de 2021, reportó activos por 277 millones de pesos en 2022 y estableció como domicilio la finca San Vicente, donde presuntamente ocurrieron los hechos.
Las víctimas eran contactadas con la promesa de integrarse a una comunidad dedicada a la agroecología
y la medicina natural.












