Un operativo adelantado por la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional sobre el corredor vial Girardot–Bogotá terminó con la incautación del mayor cargamento de ketamina detectado este año en las carreteras de Cundinamarca, en medio de una investigación que ahora busca establecer el alcance de la red criminal detrás del transporte de esta sustancia utilizada para la fabricación de drogas sintéticas.
La acción policial se desarrolló durante controles de rutina y labores de verificación ejecutadas por uniformados del Grupo de Registro, quienes interceptaron un vehículo de carga que cubría la ruta entre Ipiales, Nariño, y la capital del país. Lo que inicialmente parecía un procedimiento de control ordinario terminó revelando un complejo sistema de ocultamiento que permitió movilizar cientos de frascos con ketamina a través de uno de los corredores viales más transitados del centro del país.
Cerca de 97 litros de ketamina fueron hallados dentro del camión
Durante la inspección técnica del automotor, las autoridades encontraron 969 frascos de 100 mililitros cada uno, equivalentes a 96.900 mililitros de ketamina, una sustancia que, aunque tiene usos médicos regulados, también es utilizada ilegalmente como precursor químico para la elaboración de estupefacientes sintéticos.

Según el reporte oficial, el cargamento estaba distribuido en diferentes tipos de envases comerciales y recipientes sin identificación, una situación que llamó la atención de los investigadores por la posible intención de dificultar la trazabilidad del producto.
Dentro del material hallado se encontraban:
- 216 unidades de la marca Soloket.
- 321 frascos identificados como Allin.
- 432 recipientes sin rotulación.
La mezcla de envases comerciales y contenedores anónimos fortaleció las sospechas sobre el posible destino clandestino de la sustancia y sobre la existencia de una estructura organizada dedicada al tráfico de precursores químicos.
Autoridades calculan pérdidas cercanas a los 400 millones de pesos para redes criminales
La Policía Nacional estimó que el cargamento tendría un valor cercano a los 400 millones de pesos dentro del mercado ilegal, cifra que refleja el impacto económico que este decomiso representa para las organizaciones vinculadas al narcotráfico y a la producción de drogas sintéticas.
Las autoridades sostienen que la ketamina decomisada podría haber terminado en laboratorios clandestinos ubicados en distintas regiones del centro del país, donde este tipo de sustancias son utilizadas en procesos ilegales de transformación química para la fabricación de narcóticos de alto consumo.
El coronel Jair Alonso Parra Archila, director de Tránsito y Transporte de la Policía Nacional, señaló que este procedimiento permitió frenar el ingreso de una importante cantidad de precursores químicos a circuitos ilegales asociados con economías criminales.
Capturado conductor del vehículo procedente de Ipiales
Tras el hallazgo del cargamento, las autoridades capturaron en flagrancia al conductor del camión, un ciudadano oriundo de Ipiales, Nariño, quien fue dejado a disposición de la Fiscalía Especializada contra el Narcotráfico.
El individuo deberá responder por el delito de tráfico de sustancias destinadas al procesamiento de narcóticos, mientras avanzan las investigaciones judiciales para establecer posibles conexiones con organizaciones dedicadas al transporte y distribución de insumos químicos ilegales.
Además de la captura, la Policía inmovilizó el vehículo de carga y decomisó equipos de comunicación que ahora hacen parte del material probatorio recopilado dentro del proceso investigativo.
Incrementan controles en corredores viales de Cundinamarca
El caso vuelve a evidenciar la utilización de las vías nacionales para el transporte de sustancias destinadas a economías ilegales, especialmente en corredores estratégicos que conectan el sur del país con Bogotá y otros centros urbanos.
Las autoridades mantienen operativos de control sobre las principales rutas de ingreso a la capital y anunciaron que continuarán fortaleciendo los procedimientos de inspección a vehículos de carga, ante el incremento de modalidades de ocultamiento utilizadas por redes criminales para movilizar sustancias químicas y narcóticos.
La incautación registrada en la vía Girardot–Bogotá se convierte en uno de los procedimientos más relevantes del año en materia de control al tráfico de precursores químicos en Cundinamarca, en medio de la creciente preocupación de las autoridades frente al avance de las drogas sintéticas y las estructuras ilegales que operan alrededor de su producción y distribución.

Las autoridades hallaron 96.900 mililitros de ketamina distribuidos en frascos comerciales y recipientes sin rotulación.












