El municipio de La Mesa atraviesa una emergencia de alto impacto, motivo por el cual fue declarado en alerta roja por las autoridades, luego de un consejo regional de gestión del riesgo.
Las lluvias persistentes han desbordado la capacidad de respuesta en varios frentes, generando afectaciones severas en la infraestructura vial, interrupciones en servicios esenciales y una creciente presión sobre los organismos de socorro en diferentes zonas del departamento.
El escenario actual no solo compromete la movilidad, sino que también expone la vulnerabilidad de múltiples comunidades frente a eventos climáticos extremos que, en las últimas horas, se han intensificado en amplios sectores de Cundinamarca.
PMU activado y corredor vial en riesgo entre La Mesa y Mosquera
Como medida inmediata, la Gobernación activó un Puesto de Mando Unificado (PMU) para centralizar la toma de decisiones y coordinar las acciones de atención. El foco principal se concentra en la recuperación del corredor vial que conecta a La Mesa con Mosquera, una arteria estratégica para el tránsito regional.
El punto más crítico se localiza en el sector de Curubital, donde los deslizamientos han acumulado grandes volúmenes de material sobre la vía.
Allí, maquinaria pesada ha removido cerca de 450 metros cúbicos de lodo y roca en una operación continua que busca restablecer el paso vehicular en el menor tiempo posible. Las autoridades proyectan que, si las condiciones climáticas mejoran, el corredor podría habilitarse en un plazo aproximado de 24 horas, aunque el monitoreo permanece activo ante posibles nuevos desprendimientos.
Más de 13 familias afectadas y suspensión total del acueducto
El impacto de la emergencia ya se refleja en la población. Más de 13 familias resultaron damnificadas como consecuencia de deslizamientos e inundaciones que han comprometido viviendas y entornos cercanos.
A este panorama se suma la suspensión total del servicio de acueducto en La Mesa, producto de daños estructurales en las bocatomas. La interrupción del suministro de agua incrementa el nivel de riesgo sanitario, mientras equipos técnicos especializados trabajan contrarreloj en la reparación de la infraestructura para restablecer el servicio en el menor tiempo posible.
Emergencia se expande a Sumapaz, Tequendama y otros corredores del departamento
La situación no es aislada. En provincias como Sumapaz y Tequendama se reportan múltiples eventos asociados a la temporada de lluvias, entre ellos inundaciones, movimientos en masa y bloqueos en corredores viales secundarios y principales.
En total, las autoridades atienden al menos 35 puntos críticos distribuidos en diferentes municipios, lo que evidencia la magnitud del fenómeno climático. Entre los casos más relevantes se encuentra La Calera, donde el sistema de alcantarillado presenta daños considerables que afectan el drenaje y aumentan el riesgo de nuevas emergencias.
Llamado urgente a la prevención y seguimiento de instrucciones oficiales
Ante este panorama, las autoridades reiteraron el llamado a la ciudadanía para evitar transitar por zonas de alto riesgo, especialmente en áreas con antecedentes de deslizamientos o cercanas a fuentes hídricas.
Los organismos de gestión del riesgo insisten en la importancia de acatar las recomendaciones oficiales y mantenerse informados a través de los canales institucionales, mientras continúan las labores de atención, evaluación de daños y recuperación de servicios básicos.
La evolución de las condiciones climáticas será determinante en las próximas horas para avanzar en la reapertura de vías, el restablecimiento del acueducto y la estabilización de los sectores más afectados por esta emergencia invernal que mantiene en alerta a buena parte de Cundinamarca.

Más de 13 familias afectadas por inundaciones
y daños estructurales.













