Una alerta ciudadana permitió destapar un caso de abandono animal que, de no haber sido atendido a tiempo, habría terminado en tragedia. Una yegua fue encontrada en condiciones extremas, incapaz de mantenerse en pie y con evidentes signos de deterioro físico, lo que obligó a una intervención inmediata de las autoridades.
El operativo, desarrollado el 11 de abril, fue llevado a cabo por la Secretaría para el Desarrollo Económico, la Policía Nacional y el grupo de Carabineros, quienes ingresaron al predio tras verificar la gravedad de la situación. Lo que encontraron fue contundente: un animal en estado crítico, con una condición corporal de apenas 1 sobre 5, afectado por desnutrición severa, anemia y múltiples laceraciones, señales claras de abandono prolongado.
Una recuperación momentánea que terminó en recaída
Tras el rescate inicial, el equipo veterinario aplicó un manejo intensivo con fluidoterapia y tratamiento farmacológico que permitió estabilizar temporalmente a la yegua. El 12 de abril, incluso, logró reincorporarse, lo que generó una breve expectativa de mejoría.
Sin embargo, el panorama cambió en cuestión de horas. El animal presentó una recaída que confirmó la gravedad de su estado y la profundidad del daño sufrido. La falta de evolución clínica, sumada a la ausencia total del responsable, llevó a las autoridades a tomar decisiones inmediatas para proteger su vida.
Intervención legal ante abandono y negligencia
Ante el riesgo inminente, se ordenó la aprehensión preventiva del ejemplar, una medida respaldada por la Ley 1774 de 2016 y el Decreto Municipal 330 de 2025, normativas que permiten actuar frente a situaciones de maltrato y abandono animal.

Según el reporte oficial, la yegua no contaba con alimentación suficiente ni con condiciones mínimas de cuidado, lo que derivó en el cuadro clínico observado. Esta situación obligó a las unidades de Policía y Carabineros a ingresar al predio para garantizar su rescate y traslado a un centro especializado.
Atención intensiva para salvarle la vida
Actualmente, el animal permanece bajo estricta vigilancia en una clínica veterinaria, donde recibe atención intensiva, monitoreo permanente y un tratamiento integral orientado a estabilizar sus funciones vitales. Los exámenes diagnósticos en curso buscan determinar el alcance real de las afectaciones y definir su pronóstico.
El proceso médico se desarrolla bajo protocolos rigurosos, con el objetivo de revertir, en la medida de lo posible, el deterioro causado por la falta prolongada de cuidado.
Las autoridades reiteraron que la tenencia responsable no es una opción, sino una obligación legal que implica garantizar alimentación, atención veterinaria y condiciones dignas.
Asimismo, hicieron un llamado a la ciudadanía para denunciar cualquier situación de maltrato o abandono, recordando que estas conductas pueden derivar en sanciones penales y administrativas.

El animal permanece bajo atención veterinaria intensiva tras una recaída crítica.













