Una decisión tomada por una habitante del corregimiento de Puerto Bogotá, en el municipio de Guaduas, se convirtió en un ejemplo de protección ambiental y cuidado de la fauna silvestre en el departamento de Cundinamarca.
La mujer resguardó durante varios días a decenas de animales silvestres que se encontraban en riesgo y posteriormente solicitó la intervención de las autoridades competentes para garantizar su atención especializada y su eventual retorno a los ecosistemas naturales.
Gracias a esta iniciativa fue posible poner bajo protección a 24 tortugas morrocoy, una especie que enfrenta diferentes amenazas derivadas de la captura ilegal, el tráfico de fauna y el consumo por parte de algunas comunidades en distintas regiones del país.
El caso ha llamado la atención por el número de ejemplares recuperados y por la decisión de la ciudadana de actuar en favor de la conservación de estas especies, priorizando su bienestar y evitando que permanecieran expuestas a situaciones que pudieran comprometer su supervivencia.
De acuerdo con testimonios recopilados en la zona, en algunos sectores de Puerto Bogotá todavía persisten prácticas relacionadas con la captura de tortugas morrocoy para consumo humano. Consciente de esta realidad, la habitante decidió proteger temporalmente los animales mientras gestionaba su entrega a las autoridades ambientales.
Posteriormente, profesionales de la Dirección Regional Bajo Magdalena de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) realizaron la valoración inicial de los ejemplares y confirmaron la presencia de 24 tortugas morrocoy, entre ellas seis crías y varios individuos adultos que permanecían resguardados en el solar de la vivienda.
Tortugas morrocoy: una especie vulnerable a la captura y al tráfico ilegal
Las tortugas morrocoy cumplen una función importante dentro de los ecosistemas tropicales, ya que contribuyen a la dispersión de semillas y participan en diversos procesos ecológicos que favorecen el equilibrio ambiental.

Sin embargo, su población enfrenta amenazas permanentes derivadas de la pérdida de hábitat, la extracción ilegal y la comercialización clandestina, situaciones que han llevado a las autoridades a fortalecer las campañas de educación ambiental y protección de la fauna silvestre.
Precisamente por ello, las entidades encargadas de la conservación destacan cada vez más los casos de ciudadanos que reportan oportunamente la presencia de animales silvestres o que facilitan los procesos de rescate y recuperación.
Una guacamaya herida y tres loros también fueron entregados para su recuperación
La jornada de atención no se limitó al rescate de las tortugas. Durante las actividades adelantadas en Puerto Bogotá también fueron recibidos otros ejemplares de fauna silvestre que requerían valoración especializada.
Entre ellos se encontraba una guacamaya que había resultado herida luego de ser atacada por un perro tras caer accidentalmente en el patio de una vivienda. Habitantes del sector decidieron protegerla mientras se recuperaba y posteriormente coordinaron su entrega para que recibiera atención profesional.
Asimismo, tres loros fueron entregados voluntariamente por personas que decidieron ponerlos a disposición de las autoridades ambientales con el fin de que iniciaran los procedimientos correspondientes para su rehabilitación.
Los animales fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre de Tocaima
Tras la valoración inicial, todos los ejemplares fueron trasladados al Centro de Atención y Valoración de Fauna Silvestre (CAV) ubicado en el municipio de Tocaima.
En este centro especializado recibirán atención veterinaria, monitoreo permanente, procesos de rehabilitación física y comportamental, además de las evaluaciones necesarias para determinar si reúnen las condiciones que permitan su futura liberación en ambientes naturales seguros.
Los especialistas analizarán el estado de salud de cada individuo, su capacidad de adaptación y las condiciones biológicas requeridas para que puedan regresar a su entorno sin poner en riesgo su supervivencia.
Autoridades destacan la participación de la comunidad en la protección de la biodiversidad
La CARresaltó el comportamiento de la ciudadana y de los habitantes que colaboraron en la protección temporal de los animales, señalando que este tipo de acciones contribuyen significativamente a los esfuerzos de conservación que se desarrollan en el territorio.
“La importancia del cuidado y la preservación de la fauna silvestre es fundamental para mantener el equilibrio de los ecosistemas. Reconocemos la labor de los ciudadanos que alertan oportunamente a la CAR y facilitan los procesos de rescate, atención y reubicación de estas especies”, afirmó Gisel Karina Garzón Avellaneda, directora regional Bajo Magdalena.
La entidad reiteró el llamado a la comunidad para evitar la tenencia ilegal de fauna silvestre, abstenerse de capturar animales en su entorno natural y reportar cualquier situación que represente una amenaza para las especies o para la biodiversidad.

Las autoridades recordaron que la protección de la fauna es una responsabilidad compartida y que cada reporte oportuno puede marcar la diferencia entre la supervivencia o la pérdida de ejemplares que cumplen funciones esenciales dentro de los ecosistemas colombianos.
Las autoridades destacaron la participación ciudadana en la protección de la biodiversidad y el rescate de especies silvestres.












