Pericles Carnaval volvió a llenar de energía, color y orgullo las calles de Tausa (Cundinamarca) en la celebración de sus 54 años, un acontecimiento que fortalece la fuerza cultural del Valle de Ubaté y el arraigo de una fiesta que, más que un desfile, es una declaración viva de identidad.
Desde temprano, el municipio se transformó en un escenario multicolor donde tambores, máscaras, personajes tradicionales y comparsas dieron forma a una jornada que convocó a familias, turistas y colectivos artísticos de toda la región.
Una celebración que transforma las calles de Tausa
La celebración llevada a cabo este lunes festivo 12 de enero avanzó entre risas, coreografías, vestuarios llenos de ingenio y un ambiente festivo que dejó ver por qué esta expresión es tan apreciada por sus habitantes.
Cada bloque del desfile narró fragmentos de la memoria tauseña: los oficios antiguos, los relatos campesinos, las leyendas locales, la vida cotidiana del municipio y el papel que ha jugado Pericles como símbolo de unión en tiempos de cambio.
Un legado que se transmite de generación en generación
Los visitantes encontraron una fiesta que no solo entretiene, sino que enseña. En cada esquina se escuchaban testimonios de abuelos y líderes culturales que explicaban cómo esta tradición ha logrado mantenerse y crecer, gracias al compromiso comunitario y al relevo generacional que protege su esencia.
Niños y jóvenes participaron activamente, mostrando que la herencia cultural no se queda en el pasado, sino que se proyecta hacia el futuro con vigor propio.
Cultura, turismo y sentido de pertenencia en un mismo escenario
La jornada también dejó ver la fortaleza organizativa de Tausa: una comunidad que trabaja en equipo, que valora su territorio y que convierte la celebración en un punto de encuentro donde convergen arte, memoria, turismo y sentido de pertenencia. Para muchos asistentes, Pericles Carnaval no es solamente un evento festivo, sino un recordatorio del poder que tiene la cultura para unir, sanar y narrar quiénes somos.
Al caer la tarde, mientras las comparsas avanzaban entre aplausos y los camarógrafos buscaban capturar cada detalle, se percibía la misma sensación compartida por miles de personas: esta tradición sigue más viva que nunca. Tausa reafirmó su lugar como uno de los municipios más vibrantes del norte de Cundinamarca, donde la fiesta no es solamente celebración, sino una forma de resistencia cultural que protege las raíces y alimenta el orgullo colectivo.
Pericles Carnaval cerró su edición 54 dejando un mensaje contundente: las tradiciones que se cuidan, se transforman; las que se aman, perduran. Y esta, sin duda, es una de las más queridas de la región. ¡Que viva el Pericles Carnaval y que viva la tradición!

Tausa se llenó de comparsas, música y personajes tradicionales en la edición 54 de Pericles Carnaval.












