Millonario proyecto eléctrico tendrá 44 áreas autorizadas en Zipaquirá, Tocancipá, Gachancipá y Nemocón

El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible avaló actividades de bajo impacto ambiental dentro de la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá para avanzar en la construcción de las líneas de transmisión asociadas a la Subestación Norte de Enel Colombia, un proyecto importante para la seguridad energética de la capital.

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El Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible determinó que 44 de las 59 áreas evaluadas para el proyecto de la Subestación Norte 230/115 kV, a cargo de Enel Colombia, cumplen las condiciones normativas para desarrollar actividades de bajo impacto ambiental dentro de la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá. La decisión, conocida en septiembre de 2026, no requiere sustracción de la reserva y habilita intervenciones puntuales en jurisdicción de Zipaquirá, Tocancipá, Gachancipá y Nemocón, municipios de Cundinamarca donde la infraestructura eléctrica se cruza con la zona protegida.

La autorización busca facilitar el ingreso de personal, equipos y materiales necesarios para la construcción de las líneas de transmisión asociadas al proyecto. La medida se produce en un contexto en el que el Gobierno nacional ha señalado la ampliación de la infraestructura energética de Bogotá como una prioridad, al tiempo que sostiene el compromiso de mantener el resguardo de los ecosistemas de la cuenca alta del río Bogotá.

¿En qué consiste el proyecto de la Subestación Norte 230/115 kV?

Se trata de una obra de infraestructura eléctrica impulsada por Enel Colombia orientada a reforzar el suministro de energía en la capital y su área de influencia. Para su construcción, la compañía sometió a evaluación 59 áreas ubicadas dentro de la Reserva Forestal Protectora Productora Cuenca Alta del Río Bogotá, con el fin de determinar cuáles podían intervenirse bajo la figura de actividades de bajo impacto ambiental y beneficio social, contemplada en la normativa ambiental vigente, sin pasar por un proceso de sustracción de la reserva.

¿Qué tipo de áreas fueron autorizadas y para qué se usarán?

De las 44 áreas aprobadas, dos corresponden a torres de transmisión, 25 son accesos peatonales temporales y 17 son tramos de vías terciarias ya existentes. Estas últimas se destinarán exclusivamente a garantizar el tránsito durante la ejecución de las obras, mientras que los accesos temporales permitirán el paso de personal, maquinaria y materiales requeridos para el montaje de las líneas de transmisión. El Ministerio precisó que estas actividades están previstas en la normativa como de bajo impacto y beneficio social.

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¿Qué ocurre con las 15 áreas que no fueron aprobadas?

Del total de espacios presentados por la empresa, 15 no quedaron cobijados dentro de la categoría de bajo impacto. Corresponden a zonas auxiliares para las labores de construcción, entre ellas áreas de trabajo, una plaza de tendido y espacios relacionados con el uso de teleféricos para el traslado de materiales. Para poder intervenir estos terrenos, Enel Colombia deberá adelantar el trámite ambiental correspondiente ante la autoridad competente antes de iniciar cualquier actividad.

¿Qué condiciones ambientales debe cumplir el proyecto?

La autorización no es de aplicación libre. El Ministerio estableció que las intervenciones deben ajustarse a medidas de manejo ambiental específicas, entre ellas la protección de la vegetación, el suelo y las fuentes hídricas de la zona, así como el cuidado de la fauna y la flora silvestres. También se exige un manejo adecuado de los residuos generados durante la construcción y la recuperación de los terrenos usados de manera temporal, una vez concluyan las obras en cada sector.

¿Qué dijo el Ministerio de Ambiente sobre la decisión?

El ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible, Fabio Arjona, señaló que la decisión demuestra que es posible avanzar en proyectos estratégicos de infraestructura energética sin renunciar a la protección de los recursos naturales de la región. El funcionario destacó que la cartera buscó equilibrar la seguridad energética de Bogotá con la conservación de los bosques, el agua y la biodiversidad de la Cuenca Alta del Río Bogotá, además de la generación de oportunidades para las comunidades de los municipios involucrados.