El asesinato de Natalia Santodomingo, ocurrido en 2025 en el municipio de Cajicá (Cundinamarca), podría quedar sin una condena en firme si la justicia no instala la audiencia de juicio oral antes del 20 de septiembre de 2026. El señalado responsable del crimen, identificado como Carlos Hernando Castillo, quien se desempeñaba como vigilante en un conjunto residencial de la zona, permanece detenido desde hace ocho meses por los delitos de ocultamiento de material probatorio y Feminicidio Agravado.
De no cumplirse ese plazo procesal, Castillo podría beneficiarse de la libertad por vencimiento de términos, una figura jurídica que exige a la justicia colombiana definir la situación de una persona privada de la libertad dentro de tiempos determinados por la ley. La familia de la víctima, junto con su representación judicial, ha insistido en que se agilice el proceso para evitar ese desenlace.
¿Por qué se tipificó el crimen como feminicidio si la víctima era una mujer trans?
La Fiscalía General de la Nación estableció que el ataque contra Natalia Santodomingo estuvo motivado por razones de género, elemento que permitió calificar el hecho como Feminicidio Agravado, pese a que la legislación colombiana ha construido tradicionalmente esta figura en torno a víctimas mujeres cisgénero. El abogado de la familia, Saúl León, explicó que el crimen se originó porque la relación entre la víctima y el agresor no continuaría, además de situaciones de envidia y animadversión que este último tendría en contra de Natalia.
La investigación judicial determinó que existía un vínculo sentimental previo entre la víctima y el señalado responsable, información que la familia de Natalia desconocía hasta el avance del proceso. Según la reconstrucción de los hechos, ese vínculo habría sido el detonante del ataque.
¿Qué reveló el dictamen de Medicina Legal sobre las 68 heridas?
El peritaje de Medicina Legal resultó determinante para la calificación penal del caso. De acuerdo con lo señalado por el abogado de la familia, el dictamen estableció que el patrón de las 68 heridas encontradas en el cuerpo de la víctima correspondía a las características propias de un crimen de odio motivado por su identidad de género. Ese informe técnico se convirtió en una de las principales pruebas para que la Fiscalía sostuviera la tesis del feminicidio agravado ante el juez de conocimiento.
¿Qué obstáculos ha enfrentado la familia durante el proceso judicial?
La hermana de la víctima, Diana Quintero, ha denunciado públicamente las dificultades que atravesó el núcleo familiar desde el momento del crimen. Según relató, el proceso implicó una lucha constante ante la Fiscalía para obtener avances en la investigación, en un contexto en el que inicialmente se argumentaba la ausencia de pruebas y de cámaras de seguridad que permitieran esclarecer los hechos.
Esa dificultad inicial para recaudar material probatorio contrasta con el desarrollo posterior del caso, en el que finalmente se logró la captura del señalado responsable y su vinculación formal a un proceso penal por Feminicidio Agravado.
¿Qué pide la familia ante la posibilidad de que el señalado quede en libertad?
Con menos de dos meses para que venzan los términos legales, la representación de víctimas elevó un llamado urgente a las autoridades judiciales para que se instale la audiencia de juicio oral antes del 20 de septiembre. El abogado Saúl León advirtió que el objetivo de esta solicitud es evitar que el procesado recupere su libertad por vencimiento de términos, una eventualidad que, según indicó, es inminente si el sistema judicial no avanza en los tiempos procesales establecidos.
Diana Quintero, hermana de la víctima, resumió la expectativa de su familia frente al desenlace del caso: que se haga justicia
y que la muerte de Natalia no quede impune.










