Tres personas fueron judicializadas por su presunta participación en un hurto ocurrido en un establecimiento comercial ubicado en el centro del municipio de Chía, Cundinamarca, donde, según la Fiscalía General de la Nación, habrían intimidado a una empleada y sustraído mercancía avaluada en aproximadamente 21 millones de pesos.
Los hechos se registraron el pasado 2 de septiembre, cuando dos hombres y una mujer habrían ingresado al establecimiento y, presuntamente, amenazaron a la cajera con un arma cortopunzante.
De acuerdo con la investigación, la trabajadora habría sido conducida hasta una bodega, donde fue encerrada y despojada de su uniforme.
Una de las señaladas habría utilizado el uniforme de la empleada
La Fiscalía estableció que, presuntamente, la mujer, una de las personas involucradas, se puso las prendas de la trabajadora y permaneció en el área de atención con el propósito de distraer a los clientes que continuaban ingresando al establecimiento.
Entretanto, los otros dos señalados se habrían dedicado a recoger y retirar mercancía del comercio.
El valor de los productos presuntamente sustraídos fue estimado en 21 millones de pesos.
La intervención de la Policía Nacional permitió la captura de las tres personas cuando, según las autoridades, pretendían abandonar el lugar. Durante el procedimiento también fueron recuperados los elementos que habrían sido hurtados.
Fiscalía imputó hurto calificado y agravado
Un fiscal de la Seccional Cundinamarca presentó a los tres capturados ante un juez de control de garantías y les imputó el delito de hurto calificado y agravado.
Las personas procesadas no aceptaron los cargos formulados por la Fiscalía.
Tras evaluar los elementos presentados durante las audiencias preliminares, el juez dispuso para los tres investigados medida de aseguramiento privativa de la libertad en establecimiento carcelario.
El proceso continuará ante la justicia, que deberá determinar la responsabilidad individual de los acusados frente a los hechos investigados. Mientras no exista una sentencia condenatoria ejecutoriada, se mantiene vigente su presunción de inocencia.
Una de las investigadas al parecer utilizó el uniforme de la trabajadora para permanecer en el área de atención y distraer a los clientes.













