Zipaquirá avanza en la transformación de su infraestructura hidráulica con la ejecución del nuevo colector de la Calle 4. Según el reporte más reciente de las Empresas Públicas de Zipaquirá (EPZ), la obra ya completa el 50%. Este proyecto trata de una solución técnica que consiste en separar el flujo de las lluvias del alcantarillado sanitario, una medida necesaria para que el sistema de tuberías no colapse durante los aguaceros y se prevenga el retroceso de aguas hacia las viviendas.
El trabajo se centra en la instalación de 1.212 metros de tubería con diámetros que oscilan entre las 60 y 80 pulgadas, dimensiones diseñadas para captar volúmenes masivos de agua. Esta red permite que el líquido sea conducido de manera independiente hasta la quebrada El Amoladero, evitando que los encharcamientos deterioren el pavimento y afecten la movilidad en las vías que ya han sido intervenidas.
La puesta en marcha del colector impactará positivamente en la cotidianidad de quienes habitan o transitan por el centro de la ciudad y algunos sectores Algarra, San Pablo, Julio Caro y Las Villas, entre otros.
Al evacuar el agua de forma técnica y rápida, se reduce el riesgo de que las calles se conviertan en puntos críticos de inundación, brindando mayor seguridad a los residentes de estos sectores que históricamente han lidiado con la saturación de las redes antiguas.
La instalación de conductos de hasta 80 pulgadas responde a la necesidad de contar con una red de alta capacidad que soporte la carga pluvial de una zona extensa.













