Zarigüeyas, cusumbos, aves y arañas regresaron a su hábitat natural en Cogua y Tena

Zarigüeyas andinas, cusumbos, carriquíes verdiamarillos y arañas recuperadas en distintas localidades de Bogotá fueron devueltas a su hábitat natural en dos jornadas de liberación de fauna silvestre realizadas en jurisdicción de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR).

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Zarigüeyas, cusumbos, aves y arañas regresaron a su hábitat natural en Cogua y Tena.
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La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) y la Secretaría Distrital de Ambiente (SDA) liberaron 19 animales silvestres durante dos jornadas realizadas en los municipios de Cogua y Tena (Cundinamarca). Los ejemplares habían sido recuperados previamente por la SDA mediante procesos de rescate y entregas voluntarias en diferentes localidades de Bogotá, entre ellas Usaquén, Usme, Los Mártires, Chapinero, Fontibón y Bosa.

Antes de su liberación, cada animal fue sometido a valoración médica, rehabilitación física y seguimiento comportamental en el Centro de Atención, Valoración y Rehabilitación de Flora y Fauna Silvestre. Una vez confirmada su aptitud para la vida en libertad, los ejemplares fueron entregados a la CAR, que definió los sitios de liberación de acuerdo con las condiciones ambientales requeridas por cada especie.

¿Qué especies fueron liberadas y en qué municipios?

En Cogua se liberaron cuatro zarigüeyas andinas (Didelphis pernigra), dos cusumbos (Nasuella olivacea) y dos carriquíes verdiamarillos (Cyanocorax yncas). En Tena, la segunda jornada permitió el retorno de nueve arañas y dos zarigüeyas andinas adicionales, con lo que se completó el total de 19 individuos devueltos a su entorno natural.

¿Cómo fue el proceso de rehabilitación de los cusumbos?

Uno de los casos documentados corresponde a los dos cusumbos, uno de los cuales llegó siendo cría a la Unidad de Rescate y Rehabilitación de Animales Silvestres (URRAS) de la Universidad Nacional de Colombia, tras ser hallado por un ciudadano en la localidad de Usaquén. El animal fue sometido a un proceso de crianza manual y posterior integración con otro individuo de su especie. El seguimiento etológico permitió constatar que ambos ejemplares desarrollaron conductas propias de la especie, condición necesaria para autorizar su regreso a la vida silvestre.

¿En qué condiciones llegaron los carriquíes verdiamarillos?

Las dos aves fueron recuperadas por la SDA mediante el procedimiento de recepción institucional. Durante su permanencia en el centro de rehabilitación se verificó que no presentaban lesiones ni enfermedades, y que conservaban plumaje completo y capacidad de vuelo funcional, elementos indispensables para garantizar su supervivencia una vez liberadas.

¿Qué papel cumplen las zarigüeyas y las arañas en el ecosistema?

Las zarigüeyas andinas contribuyen al control de poblaciones de insectos y pequeños vertebrados, a la dispersión de semillas y al reciclaje de nutrientes en los ecosistemas donde habitan. Pese a esta función, siguen siendo afectadas por atropellamientos, ataques de animales domésticos y tráfico ilegal, factores que motivan su rescate constante en zonas urbanas.

Las nueve arañas liberadas en Tena permanecieron, durante su proceso de rehabilitación, en condiciones controladas de temperatura y humedad, con refugios individuales y observación permanente, hasta que su comportamiento fue considerado normal para su especie.

Estos animales actúan como depredadores naturales de insectos y otros invertebrados que pueden convertirse en plagas agrícolas o vectores de enfermedades, además de integrar la cadena alimenticia de aves, mamíferos, serpientes y otros depredadores.

¿Qué balance dejan las autoridades ambientales de esta articulación?

Magdala Iregui, directora técnica de Biodiversidad, señaló que estas jornadas reflejan el trabajo articulado entre la CAR y la Secretaría Distrital de Ambiente para la protección de la fauna silvestre, y que la coordinación entre ambas entidades permite que los animales recuperados regresen, una vez culminados sus procesos de atención, a ecosistemas con las condiciones necesarias para su supervivencia.

Los ejemplares habían sido recuperados previamente por la SDA mediante procesos de rescate y entregas voluntarias en diferentes localidades de Bogotá, entre ellas Usaquén, Usme, Los Mártires, Chapinero, Fontibón y Bosa.