La estructura de seguridad en el centro de Cundinamarca entra en una nueva fase con la puesta en marcha del Departamento de Policía La Sabana (DESAB), una unidad operativa diseñada para ampliar la cobertura institucional, optimizar la respuesta frente al delito y fortalecer la convivencia ciudadana en una de las zonas con mayor crecimiento urbano del departamento.
El modelo incorpora un enfoque de centralización estratégica que busca integrar capacidades operativas, mejorar la coordinación interinstitucional y garantizar una presencia policial más efectiva en el territorio.
Un modelo operativo para ampliar cobertura y respuesta
El DESAB surge como una apuesta por reorganizar la prestación del servicio de Policía en la Sabana de Cundinamarca, con una estructura que permite intervenir de manera más focalizada los fenómenos que afectan la seguridad.
La unidad estará bajo el mando del coronel Andrés Oswaldo Arias Buitrago, quien liderará las acciones operativas, preventivas y de control. Su gestión estará orientada a consolidar entornos más seguros mediante una presencia institucional constante y una capacidad de reacción más eficiente ante situaciones que alteren el orden público.
Este rediseño responde a la necesidad de adaptar la operación policial a territorios con alta movilidad, expansión urbana y dinámicas sociales complejas, donde la demanda de seguridad exige respuestas oportunas y coordinadas.
División territorial: dos distritos para 21 municipios
La nueva estructura se organiza en dos distritos operativos que permiten distribuir recursos de manera más eficiente y mejorar los tiempos de respuesta.
El Distrito 1 integra a Facatativá, Mosquera, Zipacón, Funza, El Rosal, Bojacá, Subachoque y Madrid, municipios con alta actividad industrial y tránsito permanente.
Por su parte, el Distrito 2 abarca Zipaquirá, Cajicá, Cogua, Nemocón, Sopó, Tocancipá, Cota, Gachancipá, Tabio, Tenjo, Guasca, La Calera y Chía, una franja territorial con crecimiento residencial, turístico y empresarial que demanda una cobertura policial continua.
Esta segmentación permite una supervisión más cercana de las unidades adscritas y facilita la ejecución de estrategias diferenciadas según las particularidades de cada zona.
Prevención del delito y control permanente
Con la entrada en funcionamiento del DESAB, la Policía Nacional proyecta fortalecer su capacidad de prevención mediante operativos permanentes de acompañamiento, control y seguimiento.
El enfoque no solo se centra en la reacción ante hechos delictivos, sino en la anticipación de riesgos a través de presencia territorial, monitoreo constante y articulación con redes comunitarias.
Este esquema busca impactar directamente en la percepción de seguridad, un factor determinante en territorios donde la interacción entre zonas urbanas y rurales genera desafíos adicionales para la vigilancia y el control.
Articulación institucional y trabajo con la comunidad
Uno de los pilares del nuevo modelo es el trabajo coordinado con autoridades locales y actores comunitarios. La estrategia contempla acciones conjuntas que permitan intervenir de manera integral las problemáticas de seguridad, más allá de la respuesta policial tradicional.
El despliegue del DESAB refuerza la protección de la vida, el respeto por la legalidad y la promoción de la convivencia pacífica, en una lógica de corresponsabilidad entre Estado y ciudadanía.
Desde la institución se reiteró el llamado a la ciudadanía para mantener una participación activa en los canales de denuncia y colaboración, considerados esenciales para el funcionamiento del modelo.
La información oportuna, la confianza en las autoridades y el trabajo conjunto se proyectan como factores determinantes para consolidar entornos más seguros en la Sabana de Cundinamarca, una región que concentra parte importante de la dinámica económica y social del departamento.
El coronel Andrés Oswaldo Arias Buitrago liderará la nueva unidad operativa.












