Luego de 18 días consecutivos de trabajo en el departamento de Córdoba, 20 unidades de la Delegación Departamental de Bomberos de Cundinamarca retornaron a casa tras participar en las labores de atención a la emergencia invernal que afectó a miles de familias.
La misión, desarrollada en medio de inundaciones, vías colapsadas y comunidades aisladas, incluyó rescates en zonas anegadas, evacuaciones preventivas, entrega de ayuda humanitaria y acompañamiento directo a la población damnificada. El despliegue se concentró en sectores rurales y urbanos donde las lluvias generaron graves afectaciones estructurales y sociales.
18 días en terreno: botas en el agua y operaciones continuas
Durante casi tres semanas, los uniformados trabajaron en jornadas prolongadas que exigieron capacidad técnica, resistencia física y coordinación interinstitucional. Las intervenciones se realizaron en áreas de difícil acceso, con niveles de agua que comprometían viviendas, centros educativos y corredores viales.
Las acciones incluyeron:
- Rescate de personas atrapadas en viviendas inundadas.
- Evacuaciones hacia puntos seguros.
- Apoyo logístico para el traslado de ayudas.
- Acompañamiento a familias en situación de vulnerabilidad.
El trabajo articulado con autoridades locales y organismos de socorro permitió ampliar la cobertura operativa y reducir riesgos para la población expuesta a crecientes súbitas y desbordamientos.
Vocación de servicio en medio de la adversidad
De acuerdo con el comunicado oficial, la institución destacó que portar el uniforme implica más que autoridad: representa disciplina, compromiso y sensibilidad frente a quienes atraviesan momentos de crisis.

La Delegación, orientada por el capitán Álvaro Eduardo Farfán Vargas, reconoció el desempeño de las unidades desplazadas y resaltó que cada intervención contribuyó a mitigar el impacto social de la temporada de lluvias. El mensaje institucional subrayó que la misión no solo exigió respuesta operativa, sino presencia humana en territorios golpeados por la emergencia.
Coordinación interdepartamental ante la temporada de lluvias
La emergencia invernal en Córdoba forma parte de un panorama nacional marcado por intensas precipitaciones, desbordamientos y declaratorias de calamidad pública en varias regiones. En ese contexto, la participación de cuerpos de bomberos de otros departamentos ha sido determinante para fortalecer la capacidad de respuesta.
El apoyo de Cundinamarca evidenció la importancia de la cooperación territorial frente a fenómenos climáticos cada vez más recurrentes. La movilización de personal especializado permitió reforzar frentes de atención en zonas donde la demanda superó la capacidad local.
Con la satisfacción del deber cumplido
Las 20 unidades regresaron a Cundinamarca con la satisfacción de haber participado en una operación que puso a prueba su preparación técnica y su compromiso con la protección de la vida. La experiencia dejó aprendizajes operativos y humanos que fortalecen la capacidad institucional ante futuras contingencias.
La Delegación Departamental de Bomberos reiteró que continuará lista para apoyar cualquier requerimiento nacional en situaciones de emergencia, manteniendo como prioridad la defensa de la vida, la integridad y el bienestar ciudadano.

La Bomberos Cundinamarca ratifica su disposición para apoyar la
atención de contingencias nacionales.














