Bogotá volvió a quedar en el centro de un diagnóstico poco alentador sobre movilidad urbana. El más reciente ‘TomTom Traffic Index 2025’, uno de los estudios internacionales más consultados sobre congestión vial, ubicó a la capital colombiana entre las ciudades con peor tráfico del mundo, una medición que refleja el impacto directo de los trancones en la vida diaria de millones de personas.
El informe, elaborado a partir del análisis de millones de vehículos conectados en cientos de ciudades, no solo confirma que la congestión persiste, sino que se agrava. En este panorama global, Colombia aparece con cuatro de sus principales capitales dentro del ranking, lo que evidencia que el problema no se limita a Bogotá y plantea retos estructurales para la planeación urbana y el transporte público.
¿Por qué Bogotá está entre las ciudades con peor tráfico del mundo?
De acuerdo con el ‘TomTom Traffic Index 2025’, Bogotá ocupa el séptimo lugar a nivel global entre las ciudades con mayor congestión vehicular. La velocidad promedio de circulación en la capital fue de 18,9 kilómetros por hora, una cifra que da cuenta de desplazamientos lentos incluso fuera de las horas pico.
El estudio señala que, en momentos de mayor congestión, recorrer apenas 4,7 kilómetros puede tomar alrededor de 15 minutos, y que al cierre de 2025 un conductor promedio perdió 153 horas al año atrapado en trancones. Estas cifras sitúan a Bogotá cerca de ciudades como Ciudad de México y Bengaluru, en India, donde la congestión es considerada crítica.
Aunque el crecimiento del parque automotor sigue siendo un factor determinante, el informe y las autoridades locales coinciden en que uno de los detonantes más fuertes de la congestión reciente ha sido la simultaneidad de obras viales. Según estimaciones del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), la ciudad llegó a tener cerca de 1.200 frentes de obra activos.
Proyectos de gran escala, como la construcción del Metro de Bogotá y la troncal de TransMilenio por la avenida 68, implicaron reducción de carriles, desvíos y cambios en los flujos habituales de tráfico. El efecto ha sido directo en los tiempos de viaje: trayectos cotidianos que antes tomaban pocos minutos hoy pueden duplicar o incluso triplicar su duración.
El panorama no es exclusivo de la capital. Medellín (Antioquia), Cali (Valle del Cauca) y Barranquilla (Atlántico) también aparecen en el ranking mundial, lo que refuerza la idea de que la congestión vehicular es un desafío nacional que va más allá de soluciones puntuales y exige una visión integral de movilidad.
El estudio señala que, en momentos de mayor congestión, recorrer apenas 4,7 kilómetros puede tomar alrededor de 15 minutos, y que al cierre de 2025 un conductor promedio perdió 153 horas al año atrapado en trancones.














