En los cerros orientales de Chía (Cundinamarca) fue registrado en video el avistamiento de un zorro cangrejero (Cerdocyon thous), una especie de fauna silvestre propia de ecosistemas andinos y de bosque abierto que aún encuentra refugio en este corredor natural del municipio.
El registro, aunque breve, resulta significativo porque confirma la presencia activa de mamíferos silvestres en un territorio que, pese a la expansión urbana y la presión humana, conserva condiciones ambientales que permiten la permanencia de especies nativas.
¿Por qué el zorro cangrejero habita en los cerros orientales de Chía?
El zorro cangrejero es un mamífero adaptable que suele habitar zonas de bosque, matorral, rastrojo y áreas abiertas cercanas a fuentes hídricas. Su presencia en los cerros orientales de Chía no es casual: estos cerros funcionan como un corredor ecológico que conecta distintos parches de vegetación y facilita el tránsito de fauna entre municipios de la Sabana Centro y la cordillera Oriental.
Esta especie cumple un papel importante en el equilibrio del ecosistema. Se alimenta de pequeños animales, insectos, frutas y restos orgánicos, lo que contribuye al control de poblaciones y a la dispersión de semillas. Su actividad, aunque discreta y mayormente nocturna, es un indicador de que el entorno aún ofrece alimento, cobertura vegetal y relativa tranquilidad.
El zorro cangrejero se caracteriza por su tamaño mediano, pelaje grisáceo con tonos marrones y hocico alargado. Es un animal esquivo, no representa peligro para las personas y evita el contacto con los humanos. Por eso, su avistamiento suele ser poco frecuente y, cuando ocurre, da cuenta de la riqueza natural que permanece en estos cerros.
La presencia de esta especie resalta la importancia de conservar los cerros orientales no solo como paisaje, sino como un espacio vital para la fauna silvestre que aún los habita y los utiliza como ruta de desplazamiento.
Recomendaciones:
Si encuentra un animal silvestre en peligro o tiene alguna duda sobre el tema, comuníquese a la línea 324 423 3511.
Por eso, su avistamiento suele ser poco frecuente y, cuando ocurre, da cuenta de la riqueza natural que
permanece en estos cerros.















