La historia de los trenes y ferrocarriles en el país comienza entre 1835 y 1836, cuando el Congreso Colombiano, fascinado por este medio de transporte y su éxito en Alemania, Estados Unidos e Inglaterra, expidió la primera ley de concesiones ferrocarrileras que promovía e incitaba a la construcción de ferrocarriles en el territorio nacional, dichas concesiones se otorgaron a los cantones de Panamá y Portobello para desarrollar un ferrocarril que conectará los océanos Atlántico y Pacífico.

Aunque, dicho ferrocarril no se empezaría a construir si no hasta 1850, su conclusión y apertura en 1855 sería un suceso importante, pues gracias a esta vía ahora se podía comercializar de manera más rápida y fácil entre los dos océanos, además de ser fundamental para la posterior construcción del Canal de Panamá.

Ahora nos trasladamos a Cundinamarca y al año 1873, pues este año empezó la planeación de lo que sería el Ferrocarril de la Sabana, con una ruta inicial que conectaría a Bogotá con Facatativá; esta línea de ferrocarril sería inaugurada el 20 de julio de 1889, según reportes de la época, una tercera parte de la población de la capital se reunirían en el barrio Las Nieves para observar la llegada del ferrocarril.

El éxito de este suceso y la llegada de Rafael Reyes a la presidencia, hizo que la línea ferroviaria se fuera expandiendo por toda la Sabana de Bogotá, de hecho, ese mismo 1889 se comenzó a construir el tramo Bogotá – Zipaquirá, tramo que con el tiempo haría parte de la extensión del Ferrocarril del Norte, la inauguración y comienzo de funciones de este tramo se daría alrededor del año 1896 y 1898.

Conforme las vías ferroviarias se fueron expandiendo por todo el territorio nacional se hizo necesaria una estación principal en Bogotá que recibiera a toda la población que se desplazaba en trenes. Por esta razón, en 1913 se empezaría a construir en el barrio El Listón (calle 13 con carrera 18), la Estación de La Sabana, diseñada por el arquitecto colombiano Mariano Santamaría y supervisada por el ingeniero inglés William Lidstone, además de contar con una decoración y ornamentación a cargo del escultor suizo Colombo Ramelli.

Tras una inversión de 750000 pesos oro de la época y casi 4 años de construcción, esta estación sería inaugurada el 20 de julio de 1917, y reemplazaría la antigua estación construida en 1887 para el tramo original de Bogotá – Facatativá.

 

El tramo Bogotá – Facatativá de 1889 sería el comienzo del Ferrocarril de la Sabana.

 

Foto portada: archivo Extrategia.

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