Tunja conmemora este 6 de agosto de 2026 los 487 años de su fundación hispánica, una fecha que permite reconocer la trayectoria de una ciudad marcada por su pasado muisca, su arquitectura colonial, su participación en la Independencia y su papel como capital de Boyacá.
La celebración recuerda el establecimiento español realizado en 1539 por el capitán Gonzalo Suárez Rendón. No obstante, la historia del territorio se remonta a mucho antes de la llegada de los europeos, cuando en este lugar se encontraba Hunza, uno de los principales centros políticos, administrativos y ceremoniales de la sociedad muisca.
Por esta razón, el aniversario no solo representa una oportunidad para recordar la fundación española, sino también para valorar la presencia ancestral de las comunidades que habitaron el altiplano cundiboyacense y construyeron una organización social propia.
De Hunza a la ciudad colonial
Antes de adoptar el nombre de Tunja, el territorio era conocido como Hunza y estaba gobernado por el zaque, una de las autoridades más importantes de la Confederación Muisca.
Tras la llegada española, la ciudad fue organizada alrededor de una plaza principal, siguiendo el modelo urbano de la época. A su alrededor comenzaron a levantarse templos, conventos, viviendas y edificios administrativos que con el paso del tiempo conformaron uno de los centros históricos más representativos del país.
La actual Plaza de Bolívar continúa siendo el núcleo institucional y ciudadano de Tunja. En sus inmediaciones se encuentran la Catedral Basílica Metropolitana Santiago de Tunja, la Casa del Fundador y numerosas construcciones que conservan elementos arquitectónicos de los periodos colonial y republicano.
Un patrimonio que atraviesa varios siglos
Tunja es reconocida por su riqueza arquitectónica, religiosa y cultural. Sus calles, iglesias, casonas y espacios públicos reflejan distintos momentos del desarrollo de la ciudad.
Entre los lugares asociados con su pasado indígena se encuentran los Cojines del Zaque y el Pozo de Hunzahúa, espacios que permanecen vinculados con las tradiciones y relatos de la antigua Hunza.
A este legado se suma un centro histórico que conserva fachadas, pinturas murales, artesonados, balcones y construcciones religiosas que atraen a investigadores, turistas y visitantes interesados en la historia de Colombia.
La protección de estos espacios representa uno de los principales retos de la ciudad, debido a la necesidad de compatibilizar la conservación patrimonial con el crecimiento urbano, la movilidad y las nuevas dinámicas económicas.
Tunja y la Independencia de Colombia
La capital boyacense también tuvo una participación relevante en el proceso de emancipación. En 1811 fue proclamada la República de Tunja y la provincia se convirtió en uno de los escenarios políticos de la lucha contra el dominio español.
Durante la Campaña Libertadora de 1819, su ubicación adquirió especial importancia por la cercanía con los lugares donde se libraron combates decisivos, entre ellos el Pantano de Vargas y el Puente de Boyacá.
La coincidencia de su aniversario con las conmemoraciones del 7 de agosto refuerza el vínculo de la ciudad con la formación de la República y con los acontecimientos que definieron la independencia del país.
Una celebración para residentes y visitantes
Las actividades de aniversario reúnen actos protocolarios, encuentros culturales, presentaciones artísticas, celebraciones religiosas y espacios de integración ciudadana.
La programación también busca impulsar el turismo y fortalecer sectores como el comercio, gastronomía, hotelería, transporte y los emprendimientos locales.
Durante estas jornadas, Tunja recibe visitantes provenientes de diferentes municipios de Boyacá y otras regiones del país, atraídos por su patrimonio, sus actividades culturales y su cercanía con lugares vinculados a la historia nacional.
Una capital que mira hacia el futuro
A sus 487 años de fundación hispánica, Tunja continúa enfrentando desafíos relacionados con la movilidad, el ordenamiento territorial, la protección del patrimonio, la generación de empleo y el mejoramiento del espacio público.
La ciudad mantiene su condición de centro político, administrativo, universitario, religioso y cultural de Boyacá. Su crecimiento ha estado acompañado por la expansión de nuevos barrios, servicios, instituciones educativas y actividades comerciales.
El aniversario representa una oportunidad para reconocer las distintas etapas que han definido su identidad: la antigua Hunza muisca, la ciudad colonial, el escenario de la Independencia y la capital contemporánea.
Más que una celebración institucional, el cumpleaños de Tunja invita a sus habitantes y a todos los colombianos a conocer su pasado, cuidar sus bienes culturales y participar en la construcción de una ciudad que conserve su memoria mientras responde a las necesidades del presente.
La ciudad conserva un amplio patrimonio arquitectónico, religioso y cultural, además de una estrecha relación con la
Independencia de Colombia.












