Las procesiones de Semana Santa de Zipaquirá dieron un nuevo paso en el proceso para obtener su reconocimiento como Patrimonio Cultural Inmaterial de Cundinamarca. Una manifestación religiosa que, además de conmemorar la pasión, muerte y resurrección de Jesucristo, forma parte de la memoria colectiva de generaciones de familias zipaquireñas y de la vida cultural del municipio.
La Asociación de Nazarenos de Zipaquirá anunció, mediante un comunicado emitido el 27 de septiembre de 2026, que el Consejo Departamental de Patrimonio Cultural aprobó, en sesión del pasado 25 de agosto, la postulación de las prácticas culturales asociadas a las procesiones que dirige esta organización.
La decisión permite continuar el procedimiento para su inclusión en la Lista Representativa de Patrimonio Cultural Inmaterial del ámbito departamental. Sin embargo, todavía no constituye la declaratoria definitiva, pues será necesario cumplir una nueva etapa técnica y participativa que determine cómo se protegerá esta expresión cultural a largo plazo.
Una tradición sostenida por generaciones de nazarenos
Detrás de esta iniciativa se encuentran más de 73 años de trabajo de la Asociación de Nazarenos de Zipaquirá, una organización que ha contribuido a conservar las celebraciones religiosas que cada Semana Santa recorren las calles del municipio.
Durante décadas, hombres y mujeres han participado en la preparación y desarrollo de las procesiones, mientras sus familias transmiten conocimientos, prácticas y responsabilidades a las siguientes generaciones.
Actualmente, cerca de 500 nazarenos y nazarenas forman parte de esta manifestación, en la que también participan niños y jóvenes que representan su continuidad.
Uno de los aspectos destacados por la Asociación es que el Consejo Departamental reconoció expresamente su condición de entidad portadora de esta expresión cultural, un elemento importante dentro del procedimiento de reconocimiento patrimonial.
De esta manera, la postulación no se limita a las imágenes religiosas ni a los recorridos procesionales. También comprende las prácticas, los conocimientos, la organización comunitaria y las formas de participación que hacen posible la celebración.
El valor de esta tradición se extiende a la relación que mantiene con el Centro Histórico de Zipaquirá, escenario de las celebraciones religiosas y parte fundamental de la identidad cultural de la ciudad.
El siguiente paso será construir el Plan Especial de Salvaguardia
Aunque la aprobación de la postulación representa un avance para la Asociación, el procedimiento todavía tiene etapas pendientes.
El Consejo Departamental estableció que ahora deberá formularse el Plan Especial de Salvaguardia (PES), instrumento mediante el cual se definirán las acciones necesarias para garantizar la permanencia de las procesiones y la transmisión de sus prácticas a las futuras generaciones.
Este documento deberá construirse con la participación activa de quienes mantienen viva la celebración, en coordinación con las instituciones municipales y departamentales.
Su elaboración permitirá identificar las necesidades de protección de la manifestación, los riesgos que podrían afectar su continuidad y las responsabilidades de los diferentes actores vinculados a su conservación.
La participación comunitaria tendrá especial importancia, dado que el propósito del proceso no es únicamente alcanzar una declaratoria, sino establecer mecanismos que contribuyan a preservar las prácticas y los conocimientos asociados a la Semana Santa zipaquireña.
Convocan a instituciones y sectores culturales para proteger las procesiones
Con el propósito de avanzar en la siguiente fase, la Asociación de Nazarenos extendió una invitación a las entidades públicas, religiosas, académicas, culturales y económicas que mantienen una relación con esta celebración.
Entre las instituciones convocadas se encuentran la Alcaldía de Zipaquirá, la Gobernación de Cundinamarca, a través del Instituto Departamental de Cultura y Turismo (IDECUT), y la Diócesis de Zipaquirá.
La invitación también comprende a investigadores, académicos, organizaciones sociales, comerciantes, representantes del sector turístico y demás personas que intervienen en la preparación y realización de los actos procesionales.
Como parte de esta iniciativa, la organización solicitó a la Academia de Historia de Cundinamarca que acompañe el proceso y actúe como garante del diálogo entre los diferentes participantes.
La propuesta contempla la conformación de una mesa técnica en la que puedan reunirse los interesados para trabajar en la elaboración del Plan Especial de Salvaguardia, documento que posteriormente será presentado para continuar el trámite de inclusión en la lista patrimonial departamental.
La Asociación considera que el reconocimiento debe construirse colectivamente, de manera que las medidas de conservación respondan tanto a las necesidades de quienes participan directamente en las celebraciones como a su importancia para la ciudad.
Catorce años de gestiones para proteger la Semana Santa de Zipaquirá
La aprobación de la postulación es resultado de un proceso que, según la Asociación de Nazarenos, comenzó hace 14 años con el propósito de conseguir la protección de las procesiones como bien integrante del patrimonio cultural inmaterial.
Durante este tiempo, la organización ha impulsado gestiones orientadas a documentar y respaldar el valor de una manifestación que combina elementos religiosos, sociales, culturales y comunitarios.
El reciente pronunciamiento del Consejo Departamental incorpora, además, el reconocimiento de su dimensión turística y económica, debido a la relación de las celebraciones con la actividad comercial, el Centro Histórico y la dinámica del municipio durante la Semana Santa.
Para la Asociación, el avance alcanzado no representa la culminación de las gestiones, sino el comienzo de una nueva responsabilidad compartida con las instituciones y la comunidad.
El objetivo es que las futuras generaciones puedan seguir participando en las procesiones y conservar los conocimientos, las expresiones de fe y las prácticas que han recibido de sus antecesores.
Con la postulación aprobada, el proceso entra ahora en una fase que requerirá concertación, trabajo técnico y participación ciudadana. De su desarrollo dependerá la presentación del instrumento de salvaguardia necesario para continuar el camino hacia el reconocimiento departamental de una de las tradiciones religiosas más arraigadas de Zipaquirá.
La postulación de las procesiones de Semana Santa de Zipaquirá fue aprobada por el Consejo Departamental de Patrimonio Cultural.













