El TransMiCable de San Cristóbal en el suroriente de Bogotá, completó las pruebas técnicas de su infraestructura y entró este viernes 18 de septiembre de 2026 en la etapa previa a su puesta en funcionamiento. El sistema, construido en el suroriente de Bogotá, alcanza un 93,93 % de avance y comenzará ahora el proceso de empalme con TransMilenio y el alistamiento del operador.
La terminación de las pruebas permite que las cabinas recorran los 2,87 kilómetros de la línea, entre las estaciones Senderos de Altamira, La Victoria y 20 de Julio. Sin embargo, el cumplimiento de esta fase no significa que el cable aéreo ya esté abierto al público: todavía deben completarse procedimientos operacionales y verificaciones antes del inicio del servicio comercial.
La magnitud del cambio se verá principalmente en los tiempos de desplazamiento. Los recorridos desde las zonas altas de San Cristóbal hacia el sector del 20 de Julio, que actualmente pueden tardar entre 40 y 50 minutos, están proyectados para realizarse en aproximadamente 10 minutos cuando el sistema entre en servicio.
Más de 400.000 habitantes de la localidad están considerados dentro de la población beneficiada por una infraestructura diseñada para movilizar hasta 4.000 pasajeros por hora y sentido, con una demanda estimada de 34.000 usuarios diarios.
TransMiCable de San Cristóbal completa sus pruebas técnicas
Las pruebas permitieron verificar el funcionamiento de los componentes necesarios para el desplazamiento de las cabinas a lo largo de toda la línea. Superada esa etapa, TransMilenio deberá avanzar en la recepción y revisión de la infraestructura y coordinar con el operador las actividades necesarias antes de transportar pasajeros.
Durante una visita al proyecto este 18 de septiembre, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán Pachón, informó sobre la terminación de esta fase y el comienzo del alistamiento operacional.
“Terminamos las pruebas del TransMiCable. Ahora inicia la fase de alistamiento del operador”, indicó el mandatario.
El avance físico de la obra contrasta con el estado en el que se encontraba al inicio de la actual Administración Distrital. Según los datos divulgados sobre el proyecto, el contrato registraba entonces un 5,52 % de ejecución, mientras que actualmente alcanza el 93,93 %.
El porcentaje restante corresponde, entre otras actividades, a intervenciones de urbanismo, espacio público y manejo ambiental que pueden desarrollarse paralelamente al proceso de preparación operacional.
De las zonas altas de San Cristóbal al 20 de Julio en unos 10 minutos
El cable fue concebido para atender uno de los principales problemas de movilidad de los barrios ubicados en las zonas altas de San Cristóbal, donde las condiciones geográficas y los recorridos terrestres aumentan considerablemente los tiempos necesarios para conectarse con otros sistemas de transporte.
Con la entrada en funcionamiento del TransMiCable, el recorrido completo entre Senderos de Altamira y 20 de Julio estará proyectado en aproximadamente 10 minutos.
La estación 20 de Julio tendrá especial importancia dentro de esa conexión debido a su integración con el sistema de transporte público existente en este sector de Bogotá.
De esta manera, los pasajeros provenientes de las zonas altas podrán continuar sus desplazamientos hacia otros puntos de la ciudad.
La estación Senderos de Altamira, por su parte, se encuentra próxima al Parque Entre Nubes, circunstancia que también permitirá acercar el sistema de transporte a uno de los principales espacios naturales del suroriente de la capital.
148 cabinas y 21 torres forman parte del nuevo cable aéreo
El sistema dispone de 148 cabinas, de las cuales 144 estarán en operación y cuatro permanecerán como reserva.
Cada cabina fue diseñada para transportar diez pasajeros sentados y cuenta con condiciones para facilitar el acceso de personas con discapacidad. También permitirá el ingreso de usuarios con bicicletas plegables.
La infraestructura está sostenida por 21 torres de acero distribuidas a lo largo del corredor. Sus alturas oscilan entre 11 y 45 metros, aunque el promedio ronda los 25 metros, equivalente aproximadamente a un edificio de seis pisos.
Cada estructura pesa cerca de 18 toneladas. Las torres fueron fabricadas en Austria y trasladadas posteriormente a Colombia para su montaje en San Cristóbal.
El sistema tendrá capacidad para movilizar hasta 4.000 personas por hora en cada sentido y se calcula que podría registrar alrededor de 34.000 viajes diarios.
Así serán las tres estaciones del TransMiCable de San Cristóbal
El recorrido tendrá tres estaciones con características diferentes según su función dentro del sistema. Sus nombres —20 de Julio, La Victoria y Senderos de Altamira— fueron definidos con participación de habitantes de la localidad durante el desarrollo del proyecto.
La estación 20 de Julio tiene aproximadamente 2.660 metros cuadrados construidos distribuidos en tres niveles, que incluyen cuartos técnicos, mezzanine para oficinas y plataforma de abordaje.
En su cubierta fueron instalados 270 paneles solares. Además, dispone de un puente peatonal de 61 metros de longitud y 3,6 metros de ancho, así como de la infraestructura necesaria para facilitar la conexión de los pasajeros con el sistema de transporte existente.
La estación La Victoria será la estación motriz del cable. Tiene alrededor de 5.880 metros cuadrados, distribuidos en tres niveles y mezzanine, y cuenta con 395 paneles solares instalados en su cubierta.
En este sector también está contemplado un gimnasio de calistenia junto a la torre 13.
La estación Senderos de Altamira es la de mayor superficie: aproximadamente 8.195 metros cuadrados construidos en tres niveles. Su cubierta dispone de 373 paneles solares y en sus instalaciones se encuentra el área destinada al parqueo de las cabinas.
En conjunto, las tres estaciones cuentan con 1.038 paneles solares.
TransMiCable ya tiene operador para los próximos diez años
Otro de los procesos necesarios para la puesta en marcha quedó definido a comienzos de septiembre.
TransMilenio adjudicó la operación a la Promesa de Sociedad Futura Mi Cable San Cristóbal, mediante un contrato por aproximadamente $390.000 millones y una duración de 10 años y cuatro meses.
El grupo seleccionado tiene participación nacional y extranjera y acredita experiencia relacionada con la operación del sistema de cable aéreo de La Paz, Bolivia. Cinco proponentes participaron en el proceso de selección.
El contrato no se limita al movimiento cotidiano de las cabinas. También contempla herramientas tecnológicas para gestionar la operación, detectar velocidades y realizar una programación dinámica que permita ajustar el funcionamiento del sistema según la demanda de pasajeros.
Con el operador definido y las pruebas de infraestructura terminadas, comienza ahora el alistamiento necesario para que los equipos, procedimientos y personal estén preparados antes de recibir usuarios.
¿Qué falta para que el TransMiCable abra al público?
Aunque la infraestructura de transporte está próxima a terminarse, el TransMiCable de San Cristóbal todavía no presta servicio comercial.
TransMilenio deberá desarrollar el empalme y la revisión correspondiente, mientras el operador avanza en su preparación. Paralelamente continuarán algunas intervenciones que no interfieren con ese proceso.
Entre los trabajos pendientes se encuentran adecuaciones de espacio público alrededor de las torres 3, 4, 5 y 6, además de intervenciones en los alrededores de las estaciones La Victoria y Senderos de Altamira.
También continuará la construcción del gimnasio de calistenia previsto en La Victoria.
De esta manera, el avance físico de la infraestructura y la preparación para transportar pasajeros seguirán caminos paralelos durante la etapa final del proyecto.
Árboles, jardinería y drenaje alrededor del corredor
Las obras pendientes también incluyen el componente ambiental del TransMiCable.
El proyecto contempla actuaciones sobre 115 árboles: 14 serán conservados, 24 trasladados y otros 77 serán plantados. Entre las especies previstas aparecen guayacanes de Manizales, pino romerón, arrayanes blancos, chicalá amarillo, robles australianos y calistemos llorones.
A estas intervenciones se sumarán 1.652,47 metros cuadrados de nuevas zonas de jardinería alrededor de la infraestructura.
También fueron proyectados cuatro Sistemas Urbanos de Drenaje Sostenible (SUDS), mediante alcorques diseñados para contribuir al manejo de los caudales durante episodios de lluvias intensas.
Habitantes de San Cristóbal también participaron en la construcción
La obra llegó a tener más de 340 trabajadores operativos durante sus etapas de mayor actividad.
De acuerdo con los datos reportados sobre la ejecución, el 63 % de la mano de obra no calificada contratada para el proyecto correspondió a habitantes de San Cristóbal. Actualmente permanecen vinculadas alrededor de 278 personas.
La participación local se extendió además a la selección de los nombres de las estaciones, definidos a partir de propuestas recogidas entre las comunidades del área de influencia.
El TransMiCable entra en su etapa previa a recibir pasajeros
Con las pruebas técnicas terminadas, 144 cabinas preparadas para la operación, cuatro de reserva, 21 torres instaladas, tres estaciones construidas y un operador adjudicado, el TransMiCable de San Cristóbal entra en la fase que antecede a su apertura comercial.
El proyecto tendrá una incidencia directa sobre una zona de Bogotá donde la topografía condiciona diariamente la movilidad. La reducción proyectada de desplazamientos que hoy pueden tomar entre 40 y 50 minutos a recorridos cercanos a los 10 minutos explica buena parte de la expectativa entre los futuros usuarios.
El avance del 93,93 %, sin embargo, no debe confundirse con la entrada inmediata en servicio. Todavía deben completarse el empalme con TransMilenio, el alistamiento del operador y las verificaciones correspondientes.
Solo después de finalizar esos procedimientos comenzarán los recorridos comerciales del TransMiCable de San Cristóbal, que conectará por vía aérea las zonas altas de la localidad con La Victoria y el 20 de Julio.

El sistema tendrá 148 cabinas —144 para operación y cuatro de reserva— y recorrerá una línea aérea de 2,87 kilómetros.












