En la mañana del pasado miércoles 8 de diciembre, con primeras comuniones, se dio apertura de la Capilla en el sector El Mortiño en la vía que de Zipaquirá conduce a Nemocón, en un espacio total de 13 mil metros cuadrados, gracias al apoyo de Lácteos El Mortiño (Productos La Gran Vía), quienes son los principales benefactores de este proyecto espiritual

La Eucaristía fue presidida por el Padre John Nova, y próximamente, el Obispo de la Diócesis de Zipaquirá, Héctor Cubillos Peña, en celebración especial consagrará la Capilla a la Advocación de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa.

El padre Nova agradeció a los benefactores y pidió a la comunidad continuar con el proceso de terminación de la Capilla tanto en la parte interna como externa y fortalecer de manera especial la espiritualidad con Dios, participando en la construcción diaria de la Iglesia a la cual pertenecen todos los católicos.

Para José Bustos, uno de los directivos de La Gran Vía, es de mucha alegría poder entregar al servicio espiritual esta capilla y lograr suplir un espacio de oración y recogimiento que hacía falta en este sector tan importante del municipio de Cogua en los límites de Zipaquirá y Nemocón: “Con esfuerzo se ha logrado, aunque falta mucho todavía. Ante todo damos gracias a Dios el poder patrocinar en algo esta capilla que es para el bien de la comunidad del Mortiño”, expresó Bustos, quien además dijo que la gran ganadora es la comunidad.

Por su parte Héctor Rincón, el otro directivo, dijo estar agradecido con Dios por haberle permitido ver cumplido parte de los sueños de la comunidad, lo mismo con el comité pro-capilla: “Esto genera mucha alegría, paz y tranquilidad, Dios quiera y nos permita ver terminada al 100%. Nos faltan unos recursos importantes, los cuales están estimados en aproximadamente $550 millones para terminar el altar, los pisos, sonido, bancas entre otros”, manifestó recalcando además, que aunque no es fácil tampoco es imposible y con la ayuda de Dios se saldrá adelante.

La alcaldesa de Cogua, Flor María Murcia, quien también asistió al evento, se mostró emocionada y agradeció a quienes asumieron este proyecto y lo plasmaron haciéndolo realidad, donde se beneficiarán los habitantes de esta vereda, una de las más grandes y que no contaban con un espacio de interiorización y oración con Dios: “Esta es una fecha superespecial para la comunidad de El Mortiño y es una bendición estar en esta primera Eucaristía, en este templo, además con niñas y niños haciendo su primera comunión; un espacio de fe y de integración cristiana”, aseguró la alcaldesa.

Los habitantes de la vereda El Mortiño ovacionaron durante muchos minutos y felicitaron a José Bustos y a Héctor Rincón  por sus incondicionales apoyos que redundarán en el mejoramiento comunitario desde la parte espiritual.

“Esto genera mucha alegría, paz y tranquilidad, Dios quiera y nos permita ver terminada al 100%.

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