La Comisión Quinta de la Cámara de Representantes aprobó en primer debate el Proyecto de Ley 051 de 2025, conocido como “Ni incendios ni volteos”, una iniciativa del representante zipaquireño Cristian Avendaño, que busca poner fin a la práctica de transformar ilegalmente áreas naturales devastadas por incendios forestales y convertirlas en urbanizaciones o proyectos económicos.
Prohibición de urbanización en áreas devastadas por incendios
La propuesta legislativa establece la prohibición de cambios de uso del suelo y de habilitaciones económicas en los territorios afectados por el fuego. Además, contempla la creación del Registro Nacional de Áreas Afectadas por Incendios Forestales, una herramienta que permitirá un control riguroso, transparente y de alcance nacional sobre los ecosistemas dañados.
Pero la iniciativa no se limita a frenar la especulación con la tierra: también impulsa procesos de restauración ecológica con participación ciudadana, garantizando que las comunidades locales sean parte activa en la recuperación de los entornos naturales, en lugar de verlos desaparecer bajo el cemento.
La voz del autor del proyecto
El representante Cristian Avendaño (Partido Verde), autor y ponente de la propuesta, fue enfático al señalar: “En Colombia se volvió costumbre: donde hubo fuego, urbanizaciones quedan. No lo podemos seguir permitiendo”, agregando que, “en Colombia existen alrededor de 6.300 hectáreas afectadas por incendios forestales.
Con la aprobación en este primer debate, el Congreso avanza en una discusión clave para el futuro ambiental del país. La medida busca blindar jurídicamente las áreas más vulnerables, impedir que los desastres naturales sean aprovechados por intereses urbanísticos y reforzar la protección de los bosques y ecosistemas estratégicos.
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El reto de convertir la iniciativa en ley
La ley “Ni incendios ni volteos” se perfila como una respuesta contundente a una práctica que ha dejado huellas de destrucción en diversas regiones del país, y que ahora encuentra una oportunidad legal que busca detenerla. El desafío será que el proyecto supere los siguientes debates en el Legislativo y se convierta en una política efectiva de conservación ambiental.
En el país existen más de 6.300 hectáreas devastadas por incendios forestales, según cifras del representante Avendaño.