El Centro de Investigación e Intervención en Psicología Eudaimonía, dirigido por Andrés Escobar (Director general y coordinador del área de psicología educativa) y con la vicedirección general de Stefy Manrique (Vicedirectora general y coordinadora del área de psicología comunitaria), puso en marcha en Zipaquirá una propuesta de acompañamiento psicosocial dirigida a fortalecer el bienestar emocional, prevenir conductas de riesgo y facilitar el acceso oportuno a las redes institucionales de salud.
El proyecto, denominado «Transformando realidades desde el bienestar y la inclusión», concentra sus acciones en cuatro problemáticas: conducta suicida, consumo de sustancias psicoactivas, violencia intrafamiliar —problemática que también cuenta con el acompañamiento de Alejandra Ayala (coordinadora del área de desarrollo y diversidad sexual)— y dificultades asociadas al neurodesarrollo, área a cargo de Juan López (coordinador área socio-educativa).
La intervención no se plantea como un proceso de psicoterapia. Su alcance corresponde a la promoción y prevención de la salud mental, la atención primaria, los primeros auxilios psicológicos —liderados por Valentina Gómez (Coordinadora del área de psicología clínica)—, la orientación familiar y comunitaria, el seguimiento preventivo y la remisión de los casos que requieren atención especializada.
Según la propuesta, el trabajo parte de una visión biopsicosocial, que reconoce que el bienestar de una persona depende de la interacción entre sus condiciones individuales, emocionales, familiares, educativas, sociales y comunitarias.
Un proyecto que nació desde la experiencia local
El Centro de Investigación e Intervención en Psicología Eudaimonía fue creado el 11 de octubre de 2025. Su nombre procede de la filosofía aristotélica y hace referencia a una forma de bienestar o felicidad que no aparece de manera espontánea, sino que se construye mediante el esfuerzo, el desarrollo personal y la vida en comunidad.
La organización adoptó, además, la expresión “Atuma Waa’in”, proveniente del wayuunaiki y traducida por sus integrantes como “lo que alegra al alma”, para sintetizar su propósito de contribuir al bienestar a través de herramientas fundamentadas en la ciencia del comportamiento.
La decisión de establecer el centro en Zipaquirá estuvo relacionada con la experiencia personal de uno de sus fundadores, quien creció en el municipio y conoció durante su etapa escolar diversas dificultades que, según su relato, habrían podido abordarse con mayor acompañamiento psicológico.
A esta motivación se sumó una revisión del panorama de salud mental en Cundinamarca y el interés del equipo por desarrollar investigaciones e intervenciones construidas desde las condiciones sociales y culturales de Zipaquirá.
Familia, educación y comunidad: los tres espacios de intervención
La propuesta organiza sus actividades alrededor de tres entornos que influyen directamente en la salud mental: la familia, el sistema educativo y la comunidad.

En el ámbito familiar, el proyecto contempla talleres para madres, padres y cuidadores, con énfasis en crianza respetuosa, regulación emocional, fortalecimiento de vínculos, identificación de señales de riesgo y construcción de redes de apoyo.
El modelo incluye herramientas de la Terapia Relacional Basada en la Confianza, conocida como TBRI, orientada a mejorar las relaciones entre los cuidadores y los niños, niñas o adolescentes que presentan dificultades emocionales o comportamentales.
Cuando se detecten situaciones relacionadas con violencia intrafamiliar, consumo de sustancias, riesgo suicida o dificultades derivadas de trastornos del neurodesarrollo, los profesionales podrán brindar atención primaria, orientar a las familias y canalizar los casos hacia EPS, IPS, hospitales, comisarías de familia, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) o las demás autoridades competentes.
El proyecto aclara que ese acompañamiento preventivo no reemplaza el tratamiento psicológico, psiquiátrico o médico que pueda requerir cada persona.
Talleres y acompañamiento en instituciones educativas
En colegios, centros de formación y otros escenarios educativos se proyectan talleres para estudiantes, docentes, orientadores y directivos.
Las actividades estarán relacionadas con prevención del consumo de sustancias psicoactivas, detección de señales de conducta suicida, prevención de la violencia, regulación emocional, intervención inicial en crisis y reducción del estigma frente a los problemas de salud mental.
Eudaimonía también plantea asesorías para fortalecer los procesos de inclusión educativa de estudiantes con condiciones asociadas al neurodesarrollo.
Este componente comprende orientación sobre el Plan Individual de Ajustes Razonables —PIAR—, el Diseño Universal para el Aprendizaje —DUA—, la accesibilidad educativa y la adopción de estrategias pedagógicas adaptadas a las necesidades de cada estudiante.
Comunidades preparadas para reconocer señales de riesgo
El tercer eje busca que líderes sociales, organizaciones comunitarias, grupos religiosos y ciudadanos cuenten con conocimientos básicos para reconocer factores de riesgo y actuar de manera segura ante una situación de crisis.
La propuesta contempla capacitaciones en primeros auxilios psicológicos, prevención de la violencia intrafamiliar, consumo de sustancias y conducta suicida.
El objetivo no es convertir a los integrantes de la comunidad en terapeutas, sino enseñarles a escuchar sin juzgar, identificar señales de alarma, evitar actuaciones que aumenten el riesgo y solicitar ayuda profesional de manera oportuna.
También se propone acompañar la creación de redes locales que faciliten el seguimiento de las personas remitidas a los servicios de salud y fortalezcan el apoyo familiar y comunitario durante su proceso de recuperación.
Atención inicial y remisión en casos de riesgo suicida
El centro informó que entre las situaciones atendidas con mayor frecuencia se encuentran la ideación suicida y las dificultades en las relaciones familiares.
Cuando una persona presenta señales de riesgo, el equipo aplica primeros auxilios psicológicos e intervención inicial en crisis. Posteriormente, de acuerdo con la gravedad del caso, se realiza la remisión a urgencias, a la EPS o a otra entidad con capacidad para ofrecer atención especializada.
Los profesionales recurren a herramientas procedentes de la terapia dialéctico-conductual, la terapia de aceptación y compromiso, la activación conductual y otros enfoques basados en procesos. No obstante, el centro insiste en que sus servicios se mantienen dentro del campo de la promoción y prevención y no corresponden a tratamientos psicoterapéuticos.
En los casos de alta complejidad también pueden activarse rutas ante comisarías de familia, Fiscalía, ICBF u otras instituciones, según la naturaleza de la situación.
Atención presencial y tarifas diferenciales
Actualmente, los servicios se prestan únicamente de manera presencial y están dirigidos a habitantes de Zipaquirá.
Aunque la propuesta inicial comprendía preadolescentes, adolescentes y adultos hasta los 40 años, el centro amplió su rango de atención para incluir a personas entre los 41 y los 65 años. La delimitación territorial obedece a que las rutas institucionales y los protocolos de atención pueden variar entre municipios.
Eudaimonía está ubicado en la Calle 13 B No. 31-14, Quintas de Villa María Zipaquirá, el contacto es el 3144816612. El horario es de lunes a viernes, entre las 2:30 y las 5:30 de la tarde, y los sábados, de 9:00 de la mañana a 12:30 del mediodía.
El modelo financiero establece tarifas diferenciales conforme a la clasificación del Sisbén. Para acceder a este beneficio, la persona debe presentar una certificación, copia o captura de pantalla obtenida en el portal oficial, con una antigüedad no superior a cinco días.
Quienes tengan dificultades para consultar su clasificación podrán solicitar apoyo en las instalaciones del centro. El tratamiento de la información personal debe contar con la respectiva autorización mediante consentimiento informado.
La propuesta establece valores distintos para talleres comunitarios, primeros auxilios psicológicos y actividades de seguimiento. También reserva algunos cupos mensuales sin costo para personas que no cuenten con capacidad de pago.
Investigación aplicada a las necesidades de Zipaquirá
Además de las intervenciones comunitarias, Eudaimonía busca desarrollar proyectos de investigación que produzcan conocimiento construido desde las condiciones particulares del territorio.
Uno de los trabajos en curso pretende revisar algunos componentes del PIAR y desarrollar una herramienta digital apoyada en inteligencia artificial para facilitar a los docentes la formulación de ajustes educativos individualizados.
La intención es que esta tecnología no se limite a completar formatos, sino que proporcione orientaciones psicológicas y pedagógicas para favorecer la participación y el aprendizaje de estudiantes con distintas necesidades.
El centro también proyecta investigaciones interdisciplinarias en áreas como psicología, sociología, antropología, filosofía, biología, educación y diversidad sexual.
Un modelo que pretende reducir las barreras de acceso
El proyecto plantea que la atención de los problemas de salud mental no puede recaer únicamente sobre la persona afectada o los servicios hospitalarios.
Su propuesta busca preparar a las familias, las instituciones educativas y las comunidades para prevenir situaciones de riesgo, reconocer señales tempranas y acompañar a quienes necesitan ayuda.
De esta manera, Eudaimonía aspira a consolidar en Zipaquirá un modelo territorial de promoción y prevención que conecte el conocimiento científico con las necesidades cotidianas de la población, sin sustituir la responsabilidad de las entidades encargadas de ofrecer atención clínica, tratamiento especializado y respuesta institucional.

La propuesta busca fortalecer a las familias, los colegios y las comunidades para reconocer señales de riesgo y actuar de manera segura y oportuna.













