Monitoreo especial por posible presencia de oso andino en zona ganadera de Machetá

La CAR halló huellas compatibles con oso andino en la vereda Quebrada Honda y anunció cámaras trampa, monitoreo y nuevas jornadas con la comunidad. Hasta ahora no se ha confirmado que el animal haya atacado al ganado.

6 min de lectura
Agregue Extrategia Medios a sus medios preferidos en Google + Agregar Extrategia Medios en Google
- Publicidad -

La presencia de un oso andino en la vereda Quebrada Honda, zona rural de Machetá, es objeto de seguimiento por parte de las autoridades ambientales, luego de una denuncia ciudadana relacionada con una posible interacción del animal con dos bovinos.

Tras conocer el reporte, un equipo de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), a través de la Dirección Regional Almeidas y Guatavita, se desplazó hasta el sector para realizar una inspección, recopilar evidencias y establecer las circunstancias de lo ocurrido.

Según la información entregada por habitantes de la zona, los animales afectados serían un bovino macho de aproximadamente dos años y una ternera de ocho meses.

Durante la visita técnica fue encontrada la ternera, que presentaba varias heridas en la región dorsal. De acuerdo con la evaluación preliminar, las lesiones observadas serían compatibles con una posible interacción con un oso andino (Tremarctos ornatus). El bovino macho no fue ubicado durante el recorrido.

Rastrearon cerca de cuatro kilómetros en busca de evidencias

Durante la inspección también se analizaron videos y otros elementos suministrados por la comunidad.

Una de las posibilidades contempladas es que el oso haya llegado al sector atraído por una fuente de alimento. En el lugar se encontraba el cadáver de uno de los bovinos y se registró presencia de gallinazos alrededor de este.

Posteriormente, los profesionales realizaron un recorrido de aproximadamente cuatro kilómetros en los alrededores, en busca de rastros que permitieran confirmar la presencia de fauna silvestre.

Durante esta labor fueron encontradas huellas consideradas compatibles con oso andino, elemento que será tenido en cuenta dentro del seguimiento que continúa adelantándose en el área.

Autoridades y comunidad acordaron medidas preventivas

La atención del caso se desarrolla de manera articulada entre la CAR, la Alcaldía de Machetá y la Secretaría de Bienestar Verde de la Gobernación de Cundinamarca.

Representantes de estas entidades también sostuvieron un encuentro con la Junta de Acción Comunal y cerca de 40 habitantes del sector, con el propósito de escuchar sus preocupaciones y establecer medidas para prevenir nuevas situaciones de este tipo.

Lea También:  Chía tendría sede permanente para pasaportes y podría atender hasta 900 citas diarias sin viajar a Bogotá

Héctor Josué Camacho Acosta, director regional Almeidas y Guatavita de la CAR, indicó que durante la reunión se definieron acciones de seguimiento y prevención.

Entre ellas está prevista la instalación de cámaras trampa, con las que se busca obtener mayor información sobre la posible presencia y los desplazamientos del oso en esta zona de Machetá.

Las instituciones también revisarán alternativas frente a las afectaciones reportadas por los propietarios de los bovinos.

Oso andino se alimenta principalmente de materia vegetal

La autoridad ambiental pidió evitar conclusiones anticipadas sobre el comportamiento del ejemplar y recordó que el oso andino no es considerado un depredador habitual de ganado.

Según explicó Camacho Acosta, más del 90 % de su dieta corresponde a materia vegetal, mientras que una proporción mucho menor puede estar constituida por alimentos de origen animal.

Por tratarse de una especie de alimentación oportunista, en determinadas circunstancias puede consumir recursos disponibles en su entorno, especialmente cuando encuentra animales muertos u otras fuentes accesibles de alimento.

Por esta razón, todavía se requiere seguimiento para determinar con mayor precisión qué ocurrió con los bovinos reportados en Quebrada Honda.

Bovinos estaban en área de reserva y zona de páramo

Otro aspecto señalado durante la atención del caso es la ubicación en la que se encontraban los animales.

De acuerdo con la información entregada por la CAR, los bovinos estaban dentro de un área de reserva y en zona de páramo, espacios que forman parte del hábitat natural del oso andino y donde existen restricciones para actividades como el pastoreo.

La entidad explicó que el aumento de las actividades humanas cerca de ecosistemas naturales puede generar una mayor frecuencia de encuentros con especies silvestres.

En consecuencia, estas situaciones deben ser analizadas no solo desde la presencia del oso, sino también desde la ocupación y utilización de áreas que hacen parte de su territorio natural.

Preparan nueva jornada de orientación en Machetá

Las autoridades realizarán una segunda jornada con la comunidad para explicar qué protocolo debe aplicarse cuando se presente un nuevo avistamiento o una posible interacción con un oso andino.

Durante el taller también serán socializadas recomendaciones para reducir riesgos sobre personas, animales domésticos y fauna silvestre.

La CAR anunció que continuará con el monitoreo de la zona y con la recopilación de información que permita esclarecer el caso, al tiempo que insistió en la necesidad de proteger el hábitat de esta especie y adoptar prácticas preventivas que permitan disminuir los conflictos entre fauna silvestre y actividades productivas.

Por ahora, las autoridades mantienen el caso bajo observación y no han establecido de manera concluyente que el oso andino haya atacado a los dos bovinos reportados por la comunidad.