Doce animales silvestres volvieron a su entorno natural en una zona boscosa del municipio de Sasaima, Cundinamarca, luego de completar procesos de rescate, atención, recuperación y rehabilitación.
Entre los ejemplares liberados se encuentran nueve zarigüeyas, un zorro cangrejero, un perro de monte y un armadillo, todos en condiciones físicas y comportamentales adecuadas para desenvolverse nuevamente en libertad.
El regreso al bosque representa la fase final de un proceso orientado a recuperar la autonomía de cada animal y permitir que pueda retomar su vida dentro del ecosistema sin depender de la intervención humana.
Del rescate a una nueva oportunidad en la naturaleza
Antes de ser liberados, los animales atravesaron diferentes etapas de valoración, atención y rehabilitación. Estos procedimientos permiten establecer si cada ejemplar se encuentra preparado para alimentarse, desplazarse y responder a las condiciones propias de su ambiente natural.
El director general de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), Alfred Ignacio Ballesteros Alarcón, señaló que el objetivo es lograr que los animales rescatados puedan regresar a la naturaleza cuando sus condiciones lo permitan.
“Trabajamos para que cada animal que rescatamos tenga una segunda oportunidad en la naturaleza. Esa es nuestra responsabilidad y ese es nuestro compromiso”, manifestó Ballesteros Alarcón.
Fauna silvestre debe permanecer en su entorno natural
La liberación también permitió reiterar el llamado a evitar la captura, manipulación, comercialización y tenencia de fauna silvestre como mascota.
Cuando un animal sea encontrado herido, desorientado, en cautiverio o expuesto a algún riesgo, la recomendación es informar a las autoridades ambientales para que personal especializado determine la atención correspondiente.
El regreso de estas nueve zarigüeyas, el zorro cangrejero, el perro de monte y el armadillo a los bosques de Sasaima también contribuye a mantener las dinámicas naturales de los ecosistemas y refuerza la importancia de proteger los hábitats donde estas especies encuentran alimento, refugio y condiciones para sobrevivir.
Para estos doce ejemplares, el proceso de recuperación terminó con el resultado esperado:
volver al bosque y continuar su vida en libertad.













